El comunicólogo con maestría en literatura hispanoamericana y director de la carrera de comunicación de la Universidad de León, Enrique Flores Durán, nos recomienda leer ‘El infinito en la palma de la mano’ una novela galardonada y contada mil veces, pero nunca de la manera que la autora lo hace.
La escritora nicaragüense Gioconda Belli (1948), ganadora del Premio Biblioteca Breve 2008 por su novela El infinito en la palma de la mano y también galardonada con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz que otorga la Feria Internacional de Guadalajara en el mismo año, nos ofrece esta extraordinaria creación.
El infinito en la palma de la mano es la recreación del pecado original cometido por Adán y Eva al probar el fruto prohibido del Árbol del Conocimiento al desoír a su Creador y son arrojados del Edén por éste, sin que puedan probar del Árbol de la Vida.
Esta narración es historia conocida, pero El infinito en la palma de la mano es más que el relato bíblico ya que nos adentra desde que comen el Fruto Prohibido. ¿Qué es lo que pensaron? ¿Qué creyeron encontrar? ¿Qué los motivó? ¿Qué sentido tiene la vida para Adán y Eva que son arrojados del Paraíso y caen en un mundo desconocido y que, sin embargo, conocen?
Novela sobre una historia mil veces contada pero nunca contada con el sentido poético de la autora. Novela que nos permite repensarnos y replantearnos como humanidad, como creyentes. Herederos del primer amor, del primer deseo, del sentido de la sobrevivencia y más en estos momentos que vive el mundo.




