El lugar donde más ocurren los accidentes por quemaduras es el hogar.
Así lo expuso Gerardo García Dobarganes, director del Centro Estatal de Cuidados Críticos de Guanajuato (ubicado en Salamanca).
Por otra parte en un comunicado oficial de la Secretaría de Salud de Guanajuato, señala que desde la apertura de esta unidad en el 2011 se han atendido a más de 861 pacientes principalmente de Guanajuato, pero también de Michoacán, Aguascalientes, Ciudad de México, Guerrero, Veracruz y el Estado de México.
De esa cifra el 64.23 por ciento han sido pacientes pediátricos, es decir, menores de 18 años; siendo el grupo más afectado de 1 a 5 años, por quemaduras ocasionadas por agua o líquidos calientes en casa, concretamente en la cocina.
Después de eso, las quemaduras se generan por accidentes con fuego directo, electricidad y finalmente por pirotecnia, entre otros.
Gerardo García Dobarganes, en entrevista con este diario compartió que las quemaduras se clasifican de dos formas diferentes: por su grado de severidad, o por el factor que las produjo (lo que ellos llaman ‘por su etiología’).
GRADOS DE SEVERIDAD
Las quemaduras por grados de severidad son de primero, segundo y tercer grado, incluso dijo que existe una clasificación española que agrega un cuarto grado.
Las quemaduras de primer grado corresponden a las que son producidas en las capas superficiales de la piel, las que el sol produce en la playa, por ejemplo. Una curación para este tipo de quemaduras se lleva de 3 a 5 días dependiendo de la penetración de la quemadura.
Las de 2do grado tienen una subdivisión, las cuales son quemaduras de segundo grado superficiales y quemaduras de segundo grado profundas.
Las de segundo grado superficial sólo afectan a la primera capa de la piel que tienen los seres humanos, pero las de segundo grado profundo afectan no solo a las capas superficiales de la piel (llamada dermis), sino que también a la epidermis, que corresponde a una capa de la piel debajo de la dermis.
Para sanar dichas quemaduras se necesitan hasta de 2 semanas.
Las quemaduras de tercer grado se producen cuando la dermis, epidermis, tejido graso y algunas veces hasta los músculos se ven afectados. Para su curación, se necesita en ocasiones hasta mes y medio.
Las de cuarto grado son las quemaduras menos frecuentes que alcanzan a afectar y penetrar en los huesos. Un ejemplo de ella es cuando un rayo penetra en la piel y su energía llega hasta los huesos.
En este tipo de casos existen mínimos dos puntos importantes afectados, el primero por donde entra la energía del rayo y el segundo por donde sale. Regularmente, las extremidades como pies o manos son este punto de salida de la energía.
FACTORES
Por su etiología, las quemaduras se clasifican por fuego directo, por escaldaduras (o sea líquidos calientes), eléctricas, por pirotecnia, o las mixtas (que ocurren cuando dos o más de los factores ya mencionados provocan la quemadura).
Dependiendo de qué fue lo que causó una quemadura, también sufre cierto grado de afectación:
Por ejemplo una quemadura por escaldadura puede ser de segundo grado, y si no se cuida hasta de tercer grado.
Las de fuego directo provocan una afectación de segundo grado profundo y de tercer grado.
Las de electricidad por lo regular en el punto o zona por donde entra la quemadura son de 3er o hasta de 4to grado, pero además provoca lesiones internas, porque el mejor conductor de la electricidad es el hueso, y al entrar una gran descarga recorre todo el cuerpo y causa alteraciones fisiológicas.
LO QUE PROVOCAN
Como ya se mencionó los más vulnerables ante las quemaduras son los niños, y para evitar estas situaciones “tristes”, lo que dijo es que falta una cultura de autocuidado.
“Estamos acostumbrados a que nos cuiden otros, pero uno de manera personal debe ser el primero en cuidarse”, expresó.
También comentó que existen campañas de prevención, incluso que hay muchas, pero que la prevención empieza en el hogar.
“La clave está en el hogar y en generar una cultura de autocuidado”, opinó.
Al recibir a un paciente quemado tienen su respectivo procedimiento, el cual principalmente consiste en salvarle la vida, en segundo lugar se realizan acciones para que no se tenga que hacer una amputación, es decir que el afectado conserve todas sus extremidades, y en tercero lo que se procura es la estética del paciente, que queden las menores secuelas posibles.
En este punto existe lo que es el injerto de piel, donde si hace falta piel se toma del paciente para poder dejar más estética la zona afectada.
LAS SECUELAS
Todas las quemaduras dejan secuelas, mientras más grande es la extensión y el grado de afectación de la quemadura más grande será la secuela. Así pues, hay dos tipos de secuelas principales: Las físicas y las psicológicas.
Algunas de las consecuencias de una quemadura de tipo física son las cicatrices contráctiles, amputaciones y pérdida de movilidad en algunas partes del cuerpo por ejemplo.
Como consecuencias psicológicas se encuentran el síndrome postraumático, síndrome de desadaptación social, y el bullying, que puede llevar a la depresión a los afectados.
“No nada más se quema el paciente sino la familia, pues ellos al igual a los pacientes reciben apoyo psicológico”, expresó.
MUCHOS MITOS
Las quemaduras inmunodeprimen, es decir bajan las defensas del organismo pero de manera general, pues no es verdad que una quemadura por si sola se pueda infectar, ya que cualquier parte se puede afectar al estar en contacto con un agente externo sucio, pues lo que provoca la infección es lo que está alrededor del paciente.
Así pues, el tema de tratamiento de las quemaduras tiene muchos mitos, el 90% de los brebajes para las quemaduras no sirven de nada.
Por ejemplo utilizar cebolla o mostaza no funciona con una quemadura, lo que se recomienda es que al ser víctima de una quemadura se acuda inmediatamente con alguien que sepa manejar quemaduras.
CASOS DE ÉXITO
Son varios los casos de éxito que la clínica ha tenido a lo largo de su historia, pero Gerardo mencionó uno de hace aproximadamente 6 años en donde un joven leonés se electrocutó y estuvo sumamente grave, señaló que se incendió la ropa, estuvo a punto de que se le apuntaran sus dos brazos, y duró 3 meses dentro de la clínica, afortunadamente hoy él ya tiene 18 años y quedó sin limitaciones.
Se espera que el caso de la niña que fue trasladada a Texas también sea de éxito, pues Daniel Díaz Martínez, titular de la Secretaría de Salud aseguró que la unidad de Salamanca es una de las mejores en infraestructura y atención en el estado, ya que, cuenta con una atención especializada y abasto de medicamentos para los pacientes de la unidad y en el Hospital Shriners de Galveston Texas terminará su proceso de curación.




