Record empatado, eso fue lo que logró el León la semana pasada con su triunfo angustioso sobre los rayos del Necaxa en la casa leonesa, una victoria que en los últimos minutos se veía diluir por el accionar de los hidrocálidos, pero al final el silbatazo del árbitro hizo respirar hondo y profundo a Nacho Ambríz, a sus jugadores y a todos los aficionados que fueron testigos de la hazaña verdiblanca, porque no es poca cosa empatar un record de 10 que se impuso desde los años 70’s.
Y ya “entrados” en el terreno del torneo actual, los tres puntos sirvieron para amarrar sin más la participación en liguilla, para seguir siendo el superlíder una fecha más (¡aguas! que los “Tigueres” no aflojan) y para confirmar que los leoneses son los que mejor están jugando en éste torneo.
El desempeño de las huestes verdiblancas hasta ahora ha sorprendido a propios y extraños y a falta de 4 fechas para terminar el torneo, no se debe dar un paso en falso; ahora más que nunca, el objetivo debe ser terminar en el superliderato sin hacerle caso a la llamada “maldición del superlíder”, ya necesita León mostrar esa otra cara hasta el final del certamen y como dijo aquel: “si no es ahora, ¿entonces cuando?”
Una fiera rugiente es la que debe presentarse éste viernes a jugar contra los camoteros del Puebla para conseguir lo que parece una utopía, pero que está más que nunca de ser real, que el León sea “una oncena de 11”, un equipo que rompa paradigmas y records, que sobrepase la marca que ahora ostenta junto con Cruz Azul (10 victorias consecutivas) y, que imponga una nueva marca que perdure por muchos años y torneos; en sus manos y pies está la oportunidad de trascender (ya si se logra el campeonato será otro rugir), y que por mucho tiempo se recuerde al “León de los Ambríz”.
León, ya eres un equipo de 10, pero yendo partido a partido, toda tu afición quiere que seas “una oncena de 11”, tú y tus jugadores tienen la palabra, la próxima jornada será otra historia.
“Voy, voy”, Boy a las Chivas
Por extraño que parezca, el Guadalajara contrató a Tomás Boy (por lo pronto) por 4 partidos, espero fervientemente que sea el inicio del renacer del “Rebaño Sagrado”.




