Al menos 200 personas vestidas de negro y con pañuelos morados salieron a las calles de la ciudad para manifestarse y pedir justicia por Dulce Guadalupe Castañeda Cardozo, una joven de 25 años trabajadora de la empresa Mazda y madre de dos niñas de 6 y 10 años de edad, quien fue encontrada sin vida en un canal de riego por la carretera Irapuato Abasolo el 26 de julio, luego de permanecer desaparecida 2 días antes.
Tras estos hechos, la familia y la agrupación “Irapuato feminista” en compañía de integrantes del colectivo de búsqueda de personas desaparecidas “A tu encuentro” convocaron a una protesta este miércoles 29 de julio, que comenzó alrededor de las 18:00 horas, desde el ágora del hospitalario, en la zona centro de Irapuato.
Con la consigna de que “No murieron, las asesinaron”, que es uno de los lemas de la colectiva, “Disculpe las molestias, pero nos están asesinando” y, “Ni una menos”; se manifestaron las más de 200 mujeres con una marcha en diferentes puntos de Irapuato, exigiendo justicia por el asesinato de Dulce Guadalupe.
Lo anterior ocurrió minutos después de que la Fiscalía General del Estado diera a conocer que Dulce fue asesinada de un golpe en la cabeza.
El contingente salió desde el Monumento a la Bandera en Irapuato y se dirigió hasta la presidencia municipal. En ese punto, exigieron a las autoridades la resolución de casos y el mejoramiento de los protocolos de atención a las víctimas, para que más mujeres tengan el acceso a la impartición de justicia.
“La situación para las mujeres de Irapuato y del estado de Guanajuato, cada día se ve más crítica por la falta de atención de la Secretaría de Seguridad, como fue el último caso registrado de Dulce Guadalupe Cardozo. La ola de violencia que está sufriendo la ciudad y el estado en general es para que se tomara en cuenta la situación de violencia de género que viven a diario las mujeres” leyeron las manifestantes en un posicionamiento escrito para la ocasión.
Los colectivos exigieron a las autoridades locales tomar medidas como el fortalecimiento de los programas de prevención de los delitos cometidos por razones de género, mejorar los protocolos de protección a mujeres víctimas de violencia y que el Instituto de la Mujer Irapuatense tome un papel activo en las exigencias de los colectivos.
Además de las velas y los pañuelos morados con los que las manifestantes acudieron vestidas, todas llevaban puestos cubrebocas, cuyo uso fue requerido desde la convocatoria. Desde el 8 de marzo las mujeres se habían abstenido de marchar debido a la contingencia de Covid-19, y en cambio habían optado por hacer manifestaciones virtuales respecto a otros reclamos sociales.
El Instituto de las Mujeres de Irapuato informó que ya hubo acercamiento con la madre de Dulce Guadalupe, para brindarles la asistencia necesaria a ella y a las dos niñas que quedaron en la orfandad.




