Dos días después de haber explotado contra la afición, el ahora ex técnico del León, Javier Luis Torrente, considera que la presión fue excesiva.
Pero al final respeta la decisión de la directiva, al tiempo que no ve como un fracaso su paso por León.
Dijo que cuando llegó estuvieron once fechas invictos y se vendía su camisa y la gente la compraba y coreaba su nombre, “no era ni Van Gaal, ni Pep Guardiola, ni tampoco hoy que se nos están negando las victorias de local, soy el peor del mundo”.
“En liguilla eliminamos al superlíder. Cuando la gente gritaba y coreaba mi nombre no era un mensaje hacia mí y cuando me insultan, igual era para la dirigencia”, señaló.
Ante esto, la directiva decide y debe saber leer el momento y tomar decisiones.
HABÍA TIEMPO, DIJO
Mencionó que estaban a dos puntos de la clasificación (en realidad a 3).
“Yo puedo juzgar que quizás la presión fue excesiva, pero esa es mi visión, respeto la decisión de la directiva, estoy agradecido con Jesús Martínez padre e hijo y si ellos evaluaron que este era el momento, los respeto y los respaldo, teniendo que dar un paso al costado”.
Torrente, señaló que estaba convencido que podría ser cesado en esta jornada, “pero venía una fecha FIFA y había tiempo para trabajar y corregir. Pero también había tiempo para traer otro entrenador, estaba consciente que la Fecha FIFA podría cortar el proceso”.
Dijo que no fue un fracaso su paso por el futbol mexicano.
“No lo creo, porque sacar el 38% de los puntos es un fracaso; nosotros llegamos a un equipo que estaba con muchos problemas, pudimos mentalizarlos rápidamente y arribar a una semifinal”.
Añade que el León nunca había tenido 11 fechas invicto “y tuvimos un buen andar durante el campeonato con jugadores muy comprometidos, me voy con el enojo de no haberle podido dar un logro (título) a la institución, a la gente, eso sí me enoja”.
AGRADECE
Agradeció a la directiva, a los jugadores y a todo su cuerpo técnico que trabajó a su lado como cuerpo médico, kinesiólogos y demás, “porque siempre dieron lo mejor”.
Confiesa que desde el primer día que llegó a León se sintió cómodo, “siempre recibí el trato en la calle, el cariño de la gente, ganando o perdiendo, un trato respetuoso, eso me hizo sentir muy bien en la ciudad”.
Calificó de “más que bueno” su porcentaje en León, “en 47 partidos disputados (Copa, Liga, liguilla), obtuvimos el 51.77% de los puntos. Pero no podemos desconocer el momento que estaba viviendo el equipo, 7 puntos en 7 partidos (en Liga) y eso es el 33% y es bajo”.
Apuntó que no es injusta su destitución: “Me costó el puesto el proceso de renovación, la presión de la necesidad del público de estar en los primeros planos, pero lo que estábamos haciendo lo estábamos haciendo bien”.




