En el marco del XII Simposium Mundial de Criminología de la Universidad Humani Mundial, celebrado en el Hotel Hotsson, estuvo presente José León Sánchez, uno de los escritores más importantes de Costa Rica, ganador del premio Nelson Mandela, otorgado por las Naciones Unidas.
Además de obtener un premio internacional, León Sánchez ha sido galardonado cinco veces con el premio Nacional de Literatura de su país, es miembro de la Comisión Mundial de Tratamiento del Delincuente de las Naciones Unidas.
Su obra más conocida, titulada “La isla de los hombres solos”, donde narra cómo fue encerrado en la Isla San Lucas por un crimen que no cometió, que en su momento fue una terrible colonia penitenciaria.
La novela “La isla de los hombres solos” se convirtió en una película mexicana durante los años 70, dirigida por René Cardona, y estelarizada por Alejandro Ciangherotti II, Wolf Ruvinskis y Eric del Castillo.
SISTEMA CONDUCTISTA
De acuerdo con su biografía disponible en la página de “Editorial Costa Rica”: “José León Sánchez Alvarado nació en 1930 en Cucaracho del Río Cuarto, un rancherías de indios Huetares. Creció en el Hospicio de Huérfanos de San José sin ninguna oportunidad de educarse. Cuando tenía diecinueve años fue metido en prisión, allí comenzó a escribir las cartas de los compañeros de celda. En 1963 un compañero de prisión le comentó que había un concurso de cuentos, impulsado por Constantino Láscaris de la Universidad de Costa Rica, llamado los «Juegos Florales» y el premio era de 2 mil pesos, donde ganó su primer premio con el cuento «El poeta, el niño y el río».
Durante su conferencia, León Sánchez recordó su niñez, su vida y sus experiencias. En entrevista, el académico, indígena y escritor apuntó que, en México y en todo el mundo, tener a un hombre preso cuesta mil 500 dólares diarios, y las naciones, definitivamente, no tienen la capacidad para tener a los internos con todas las necesidades y la dignidad, por eso permanecen hacinados.
“Lo cierto es que en todo el mundo no existe un sólo programa de reinserción. Lo que sí existe es un sistema conductista en el que si el preso se porta bien va a rescatar sus años, y si no, los va a aumentar. Es gravísimo cuando ponen penas perpetuas, que aunque en México no existen, si a una persona de 50 años se la ponen será para ella una pena perpetua”.




