El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Santiago García López, estima que serán cuatro los aspirantes quienes se registren a la convocatoria para la selección de candidato a la gubernatura del estado una vez que sea publicada la convocatoria, ayer venció el plazo que presentaron ante los órganos electorales para hacerlo. De los nueve estados donde habría elecciones, solamente han sido publicadas dos convocatorias en el CEN del PRI.
El registro de aspirantes sería el próximo 22 de diciembre; la precampaña interna iniciaría el 24 de diciembre de este año y terminaría el 9 de febrero del 2018; la fase selectiva sería el 11 de febrero y la declaratoria de validez y entrega de constancia de mayoría el día 13 de febrero. Este es el calendario modificado que presentó ante el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato el Comité Directivo Estatal del PRI.
Bárbara Botello Santibáñez, José Luis Romero Hicks, Miguel Ángel Chico Herrera y Gerardo Sánchez García, son por ahora, los únicos que han expresado a Santiago García López su interés en registrarse formalmente en la contienda interna, aunque todo dependerá de los términos que sean publicados en la convocatoria.
En el caso de la ex alcaldesa y actual diputada federal del PRI, mantiene una lucha frontal contra el PAN por las acusaciones que han hecho en su contra sobre presunto mal uso de recursos públicos, y está pendiente la definición en la Cámara de Diputados sobre la petición de desafuero que realizó la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guanajuato.
Botello Santibáñez ya le ganó a los panistas en León y fue la primera mujer en ocupar la alcaldía tras casi dos décadas de gobierno sin interrupción, y ha estado en medio de una feroz campaña de desprestigio mediático.
El presidente de la Fundación Colosio, Romero Hicks, tiene varios meses en plena actividad política, tras un largo receso, al concluir su participación en el gobierno federal, bajo las órdenes de Vicente Fox, y ha sido uno de los más consistentes críticos de los gobiernos del PAN en Guanajuato.
Ha insistido en demostrar con cifras precisas de los organismos nacionales e internacionales, el rezago social, económico, educativo, y en seguridad que tiene el estado, aunque no dispone de una estructura partidista como otros de los aspirantes, y hasta es mal visto dentro del PRI por ser hermano del ex gobernador panista, Juan Carlos Romero Hicks.
En el caso de Miguel Ángel Chico Herrera, ya se quedó en el camino de la búsqueda de la gubernatura del estado pero tiene intensiones de convertirse nuevamente en candidato para el 2018. Hace dos semanas, en León, se destapó al rendir su informe de gestión como senador y hasta adelantó que renunciaría al cargo para registrarse en la contienda interna de su partido.
Junto con José Luis Romero Hicks, tiene una mejor imagen externa del PRI porque no han estado ligados o han sido acusados por cometer actos de corrupción en su partido o en la función de gobierno que han realizado. De hecho, Chico Herrera centraría su mensaje a los ciudadanos en un político que cree en la familia, alejado de la estridencia mediática, y como un priista honesto.
El caso del senador del PRI, Gerardo Sánchez García, es relevante porque tiene un trabajo más estructurado y sistemático desde hace varios años en Guanajuato. Tiene gran parte de la estructura del partido a su favor y tiene las ligas necesarias a nivel nacional para buscar una designación directa en caso de que se complique el escenario interno durante el proceso de selección de candidato a la gubernatura.
Pero también juegan en su contra los señalamientos de operar recursos para apuntalar su campaña política en el estado a través de sus fundaciones y varios programas federales que operan las delegaciones en Guanajuato. Eso sin mencionar su paso en la CNC, donde operó para acercar recursos y votos a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.
En el PRI tienen el reto de construir un proyecto competitivo debido a la oportunidad que se abre ante el desgaste del PAN-Gobierno en Guanajuato en la sociedad; las dificultades que tendrán los militantes del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano para votar por un candidato único de coalición y la definición de un candidato presidencial que goza de buena reputación porque no es priista duro, como es el caso de José Antonio Meade Kuribreña.
A partir de esta semana se podrá definir con mayor precisión si estos cuatro perfiles que tiene el PRI para ir a la competencia política se registran, se agregan otros más interesados, y que se hayan reservado públicamente de sus intensiones, o definitivamente se reduce la baraja y queda solamente una candidatura de unidad, al igual que la candidatura presidencial.
EXCLUIDO
A quien no le cayó nada bien un pronunciamiento que hizo el Presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Santiago García López, respecto a los perfiles que han expresado su interés en participar en la contienda interna para la elegir candidato a la gubernatura de Guanajuato, fue a Javier Aguirre Vizzuett.
Y es que fue el único a quien no se refirió en una entrevista radiofónica que le hicieron en Celaya, cuando fue cuestionado sobre los aspirantes del PRI para el 2018, además de que López García declaró que había militantes que dicen ir a la búsqueda de la gubernatura para alcanzar otra candidatura sin hacer una alusión directa al delegado de la Secretaría de Gobernación, quien hace unos días expresó su deseo de participar en este proceso de selección interna.
En una extensa carta que envío a los medios de comunicación, Aguirre Vizzuett se dice sorprendido por las declaraciones de García López, ya que lo descalifica para participar en el proceso que iniciará el Comité Ejecutivo Nacional para elegir a su candidato a la gubernatura.
Hace unos días dijo que el dirigente estatal del partido lo tiene secuestrado y ahora lo acusa de tener una actitud discriminatoria con quienes no están de acuerdo con él y a quienes ha limitado su carrera política. Insiste en que no hay una cancha pareja para este proceso.
Luego recrimina al presidente del partido haber removido a su padre como presidente de la Comisión de Procesos Internos bajo el argumento de que no podía ser juez y parte debido a las aspiraciones que expresara Aguirre Vizzuett.
Retó a que otros integrantes del Comité Directivo Estatal renuncien en caso de pertenecer a una estructura operativa “hagan lo mismo para no tener conflicto de interés. Los pleitos en el PRI apenas comienzan y se agravarán a medida de que se publique la convocatoria y se defina al candidato a la gubernatura para el 2018”.
¿RENACIMIENTO?
En pleno festejo de los mexicanos por la celebración de la Virgen de Guadalupe, el candidato virtual de Morena a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, presentó ayer sus compromisos para lograr el renacimiento de México, si es que llega a ganar la elección en julio de 2018. Lástima que la mayoría de ellas sólo buscan que gane votos y no cambiar la terrible situación que vive el país.
Prometió por ejemplo, que a partir del primero de diciembre del 2018, habrá un Estado Democrático de Derecho, y que el gobierno dejará de ser un comité al servicio de una facción que será representante de todos los mexicanos. Que respetará las garantías constitucionales, las libertades y los derechos humanos, además de que acabará con los fraudes electorales y la compra de votos.
Respecto a la relación con los Estados Unidos, dijo que se mantendrá una relación de amistad y cooperación, pero que no aceptará el maltrato de los migrantes ni actitudes racistas, hegemónicas o prepotentes.
López Obrador ofrece eliminar la corrupción, suprimir fueros y privilegios, bajar el sueldo a los de arriba, incluyendo el Presidente de la República, y aumentará el sueldo a los de abajo, como maestros, enfermeras, médicos, policías y soldados, entre otros servidores públicos.
Que descentralizará las oficinas federales de la Ciudad de México, y en el caso de los servidores públicos de la Secretaría del Trabajo, tendrán sus nuevas oficinas en León, Guanajuato. Otras Secretarías, como Turismo, la manda a Chetumal; Medio Ambiente a Mérida; Energía a Villahermosa; Desarrollo Social a Oaxaca; Educación Pública a Puebla; Salud a Acapulco; Agricultura a Ciudad Obregón, y únicamente las Secretaría de Gobernación, Hacienda, Relaciones Exteriores, Defensa y Marina permanecerán en su sede actual.
También promete rescatar el campo de la pobreza y fijar precios de garantía para los productos agrícolas como el maíz; distribuir fertilizante a precios bajos y lograr la autosuficiencia alimentaria en granos básicos y fuentes de proteína como la carne, pescado y huevo.
Asegura que mantendrá la caída de la producción energética del país y que no habrá aumento a los precios de gasolinas, gas y energía eléctrica; que promoverá el mercado interno sin aumentar impuestos ni la deuda pública, además de que habrá acceso gratuito a internet en caminos, hospitales, escuelas, plazas púbicas y edificios de gobierno.
Además, que los jóvenes tendrán derecho a estudio y trabajo; todos los estudiantes de nivel medio superior, y 300 mil universitarios de familias de escasos recursos, recibirán 2 mil 400 pesos mensuales de apoyo; se contratarán 2.3 millones de jóvenes, de los llamados “ninis” con sueldos de 3 mil 600 pesos, como aprendices. Becarios sí, sicarios no, resume.
A los adultos mayores les daría mil 200 pesos mensuales, y lo extenderá a jubilados del Issste y del Imss; habrá educación gratuita en todos los niveles escolares al eliminar la reforma educativa y hará valer el derecho constitucional a la salud.
En materia de combate a la violencia y la delincuencia, López Obrador, promete atender las causas económicas y sociales del problema y crear una Secretaría de Seguridad Pública, además de instaurar un Mando Único y reuniones diarias a las 7 am para tomar las medidas necesarias. Crearía la Guardia Nacional y castigaría con rigor la corrupción y la asociación delictuosa de los cuerpos militares y policíacos, además de que reitera que someterá a consulta la posibilidad de dar amnistía a infractores para reinstaurar la paz.
Los políticos como López Obrador tratan de encantar, con demagogia, a los electores para el 2018, pero muchas de las ofertas que hace son ideas que no tienen sustento ni viabilidad económica, solamente buscan la rentabilidad electoral, no van a solucionar de raíz los problemas estructurales del país.
Aunque solamente menciona sus compromisos, sería importante que detallara de dónde saldrán los recursos y cuáles son las metas e indicadores, junto con los plazos, para cumplir lo que ofrece. Lo más complicado es que ofrece soluciones mágicas, basadas en creencias obsoletas, y un paternalismo, que ya demostraron en el pasado que no son eficaces porque generan corrupción y limitan el desarrollo de las personas.




