Vecinos de la colonia Acapulquito, nombrada así por las constantes inundaciones que sufre durante las lluvias, se dicen marginados por las autoridades; temen volver a quedar bajo el agua como en 2013.
Un día de mediados de septiembre de aquel año, a las 23:00 horas, un torrencial azotó Silao. Según algunos afectados, se “reventó el arroyo” y la corriente llegó hasta las casas, las cuales tuvieron que ser abandonadas, pues el agua rebasó el metro de altura en algunas zonas. Murió un hombre que trató de resguardarse de la corriente al sujetar un cable de energía eléctrica.
Han pasado los años y los ahora habitantes adquirieron terrenos a bajo costo en el Ejido de Cerritos, a un costado del entronque de las carreteras Irapuato-Silao y Silao-Guanajuato. La mayoría son personas de escasos recursos.
Como pudieron, construyeron sus viviendas: unas con cemento, otras techadas con lámina.
SIN SERVICIOS
Caminar entre sus calles es todo un reto, ya que carecen de pavimento y deben sortear los charcos en forma de “lagunas” que ahí surgen. Vivir en el sitio, consideran, es un sacrificio ante la falta de suministro de agua potable, energía eléctrica, servicio de drenaje, seguridad y transporte público. Por si fuera poco, el camión recolector de la basura tarda varios días en pasar.
Es una colonia irregular que ha recibido promesas de autoridades estatales y locales, de presidentes municipales, diputados y candidatos a cargos de elección popular, pero hasta ahora no ha recibido atención.
José Dueñas Ojeda asegura que ante las promesas de “un Acapulquito mejor”, han dado su voto a varios presidentes municipales y “nunca han hecho nada”. Necesitan apoyo y “nadie se los da”. Son pocas las tiendas que hay en la colonia y cuando llueve, no pueden salir a la zona centro, por lo que los dueños abusan y elevan los precios.
“Quedan electos los candidatos y nunca nos ayudan a nada. Nos prometen y nos prometen y hasta la fecha no hay mejora alguna”, comentó. Autoridades trataron de reubicarlos pero rechazaron la oferta debido a que les ofrecían una vivienda muy pequeña.
LES PIDEN EL VOTO
La señora Francisca reprochó por igual que las autoridades “no quieren ayudarnos, según qué porque no está localizado aquí, pero cuando vienen las campañas (políticas) entonces sí toman en cuenta a esta colonia. Para nuestro voto sí nos quieren y para para cuando unos los necesita, no están disponibles”; en esta contienda no han recibido la visita de candidato alguno.
Las credenciales otorgadas por el Instituto Nacional Electoral (INE) tienen marcadas calles como Las Rosas y Las Orquídeas, con Acapulquito como la colonia a la que pertenecen. Hay cinco vialidades de tierra.




