Las autoridades de movilidad deben retirar los reductores que se colocaron en las calles para la bici pública, ocasionan serios problemas a conductores, vecinos y comerciantes, y dan mal aspecto a la ciudad, son parte del derroche de 10 millones de pesos en el programa que fracasó.
“Se les ha olvidado a las autoridades de movilidad y tránsito el retiro de los reductores de velocidad que eran utilizados para el programa de la bici pública, ya es tiempo que los quiten, ya no hacen falta para nada”, piden vecinos y comerciantes.
Los conductores también solicitan que quiten esos vibradores, o reductores, o topes, ya están de más, no tienen ninguna función, era para el programa de la bici pública que dejó de existir desde hace siete meses, aproximadamente.
Al menos que, las autoridades de movilidad quieran volver a utilizar los reductores o pequeños topes, para el nuevo programa de bici pública que tienen previsto para este o el próximo año, de todos modos no son funcionales, consideran comerciantes.
“El programa de bici pública no tuvo éxito, el Gobierno gastó 10 millones de pesos en la infraestructura de las estaciones, señalética, pintura en las esquinas, líneas de la ruta de ciclovía, los reductores de velocidad o topes amarillos, y no resultó con uso masivo de la bicicleta, no tiene caso que lo vuelvan a imponer”, aseguran.



