La tendencia de los “perrhijos” va creciendo en León, así como el desmedido amor a los canes. Prueba de ello será la próxima presencia de Cesar Millán, el popular y mediático “encantador de perros” que visitará la ciudad el próximo 3 de septiembre.
Ejemplos sobran. El más notorio es la apertura del “Perro Parque” en el Metropolitano de León. Una de las tiendas más populares para atender y consentir a los llamados “mejores amigos del hombre” es Petco, ubicada en la zona de Plaza Mayor. Allí, hay desde comida, hasta los más excéntricos juguetes ideales para los perros, así como cualquier otra mascota.
Lo cierto es que, la moda de los “perrhijos”, causa polémica y opiniones encontradas. Habrá quien los humanice y habrá quienes quizá no lo consideren la mejor idea. Quien opina al respecto es Aratxa Mayagoitia Enríquez, directora y fundadora de la tienda “Petique”, además rescatista desde hace años:
“En el medio en el que me muevo, yo cuido perros, yo baño perros, veo mucho la humanización de los animales. Hay un punto muy importante de aclarar: una cosa es amarlos y darles lo mejor, permitiéndoles ser perro, y otra muy distinta es confundir el amor con la humanización”.
HUMANIZAR
Para Mayagoitia, humanizar es quitar las características propias de la especie y no permitirle desenvolverse adecuadamente en su entorno, satisfaciendo sus necesidades.
“Un perro necesita paseo y olfatear a diario, es mucho más necesario que comprarles ropa”, advierte.
“¡Ahora vemos perros en edad joven y en perfecto estado físico pasear en carriola! déjame decirte, que eso hasta maltrato es por omisión, un perro que no tiene problema para caminar no necesita esa carriola”, apunta.
Por otro lado, para Celia Garza, fundadora e integrante de la asociación civil “Déjame plantado”, dedicada al cuidado de los árboles y la ecología en el municipio de León, quien además de preservar árboles cuida a los animales, hay que saber diferenciar a una mascota de un humano, y eso lo tiene muy en claro siendo dueña de cuatro canes:
“La verdad, humanizarlos (a los perros) me parece lo peor. No sustituyen a los hijos de ninguna manera, pues los perros son seres que nos acompañan. De cinco perros rescatados que intenté promover para adopción me quedé con cuatro, hay que tener en cuenta que una cosa es ser rescatista y otra la moda de los perrhijos”.



