Más de 600 familias pasaron la noche en vela ante el temor de ser arrastradas por la corriente tras el desborde del arroyo del Muerto.
La intensa lluvia dejó encharcamientos en una varias zonas habitacionales de Silao.
Horas antes de que terminara el martes, pobladores comenzaron a notar el incremento del flujo en el cuerpo de agua. La madrugada del miércoles despertaron y ésta había ingresado a sus viviendas.
SALIERON ‘A GRITOS’
Según reportes de las autoridades, una de las zonas más afectadas fue la colonia Acapulquito, asentamiento irregular donde el agua rebasó el metro de altura en algunas viviendas.
Se trata de la cuarta inundación que sufren en dos décadas, la más reciente ocurrió en septiembre de 2013.
Una de las damnificadas, Karina, contó que “cuando dijeron que ya venía el agua, llegó rapidísimo, no nos dio tiempo prácticamente para nada, lo único que alcanzamos a sacar fue a los niños”.
Recibieron auxilio de elementos Protección Civil, Bomberos y militares a bordo de lanchas.
“No hemos dormido nada, pasamos toda la noche en vela temiendo que volviera a subir el agua”.
“No pudimos dormir porque temíamos que se nos metiera el agua”, comentó Francisca, quien vive en la parte alta de la colonia, y asegura temer que nuevamente llueva y se vuelva a inundar.
Por otra parte, Enedina Lozano, otra habitante de Acapulquito, considera que lo que requieren es que se dé mayor profundidad al arroyo “para que pueda fluir el agua”.
ENTRE LODAZALES
A poca distancia de Acapulquito se ubica la colonia Guadalupe, por cuyo costado atraviesa el arroyo o del Muerto.
El borde se rompió y convirtió las calles en ríos; los vecinos sacaron el agua de las casas con escobas y a cubetadas, y recogieron el lodo con palas.
José Manuel vive con su familia frente al arroyo. Mientras su mamá limpiaba el piso de cemento de su casa, el joven narró cómo vivió la inundación.
“Eran las 11:37 (de la noche), se empezó a meter el agua donde no pudimos ya sostenerla; se nos mojaron las recámaras, las camas, nuestro roperos, el refrigerador, la estufa… subimos todo (al segundo piso), se nos inundó el patio”.
Rompieron coladeras para sacar el agua, pero el lodo y la tierra ingresaron hasta los aljibes. Se alistan con cemento y tabiques para colocar bardas a la entrada de sus casas.
HEDOR
A unas cuadras de la colonia Guadalupe está El Mirito.
Fue tanta la tierra que salió del arroyo que, con ayuda de la basura, tapó las coladeras.
Para permitir el paso del agua debieron levantar las rejillas y retirar grandes cantidades de residuos putrefactos; el olor se dispersó por varias cuadras.
“Estaba llena de basura, piedras, tierra, todo lo que se acumuló en el año (…) lo dejaron para desagüe pero no se va el agua”, expuso, Juan, quien auxiliado por un par de botas de plástico y sus vecinos, continuó las labores que inició el Ejército. “Es agua hedionda, ¿pero qué más hacemos?”.
El momento más crítico ocurrió a las 2:00 de la mañana.
NO VEN EL FIN
En la colonia Reforma, Diego se apoyó con su hija de apenas 3 años de edad para limpiar el lodo acumulado.
Pide, al igual que otros afectados, que se excave el arroyo.
Y hace un llamado a las personas para que eviten tirar basura, lo que causa que las coladeras se tapen y el agua tarde más descender.
RECUENTO
Ante la situación, el titular de la Unidad Municipal de Protección Civil, Miguel Ángel Cuevas Anaya, informó que se determinaron como focos rojos por el riesgo la Acapulquito y la comunidad de Pozos de Gallegos. Sin embargo se continúa con la revisión.
En la comunidad se realizó la evacuación de 41 personas, nueve de ellas enviadas al refugio temporal en el Polideportivo Silao.
Otros lugares afectados son El Faro, La Curva, La Joyita, colonia El Progreso, las comunidades de Guadalupe de Ramales, Loza de Barrera y Colinas del Sur.
El conteo preliminar es de 630 viviendas afectadas y los daños materiales no han sido contabilizados.
También apoyan en las labores de atención Protección Civil Estatal, Conagua y dependencias municipales como Servicios Públicos y Obras Públicas.
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (Sapas) reportó que la lluvia del martes fue la más intensa de la semana.
Alcanzó los 76.7 milímetros de las 10:00 de la mañana a las 6:00 horas del miércoles.



