
Se acercan más jornadas de intenso debate en el Congreso del Estado: la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó reformar las leyes estatales que penalizan el aborto en el estado de Guanajuato. A pesar de su resistencia histórica a la determinación, la mayoría panista en el congreso tiene 90 días para hacerlo.
Así lo informaron por separado la senadora morenista Martha Lucía Mícher Camarena y la diputada local del Partido Movimiento Ciudadano, Sandra Pedroza.
De acuerdo con lo señalado por las legisladoras, el Congreso del Estado de Guanajuato fue notificado de la admisión a trámite de la Declaratoria General de Inconstitucionalidad 16/2025 por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, relacionada con la invalidez de los artículos 159, 160, 162 y 163 del Código Penal estatal, que criminalizan el aborto.
A partir de la notificación, el Congreso guanajuatense cuenta con un plazo constitucional de 90 días para derogar o reformar dichas disposiciones. Si no lo hace, la SCJN podrá invalidarlas con efectos generales en todo el estado.
La declaratoria se derivó de un litigio estratégico impulsado por GIRE –(Grupo de Información en Reproducción Elegida) y de la resolución de la Primera Sala de la Corte, “que determinó que estas normas violan la dignidad humana, el derecho a la salud, la igualdad y no discriminación, la vida privada y el libre desarrollo de la personalidad”.
La Corte reiteró que el derecho penal no puede utilizarse para imponer una visión moral ni para castigar decisiones reproductivas.
Ambas legisladoras celebraron el hecho, en especial Sandra Pedroza, quien ha sido una de las principales impulsoras de la despenalización del aborto en la entidad.
En los últimos meses, la mayoría panista votó en contra de la despenalización del aborto. Para obtener la mayoría, tuvieron el apoyo de la diputada priista Rocío Cervantes Barba e Itzel Mendo, del Partido Verde Ecologista de México. Movimiento de Regeneración Nacional, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y el resto de priistas y ecologistas habían logrado ya un empate, pero de última hora se sumó Mendo y se impuso la mayoría panista,
La única concesión que hizo el panismo en este tipo de temas fue una forzada aceptación del matrimonio igualitario. Vienen nuevas sesiones de decenas de provida que rezan en el Congreso en contraste con un puñado de feministas con pañuelo verde.




