
La Arquidiócesis de León vivió este jueves un acontecimiento histórico con la ordenación episcopal de monseñor Ramón Orozco Muñoz y monseñor Rubén de la Cruz Martínez como nuevos obispos auxiliares, un hecho que la coloca entre las pocas arquidiócesis del país que cuentan con dos obispos auxiliares, junto con Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey.
Las celebraciones iniciaron por la mañana en la Basílica Metropolitana de Nuestra Madre Santísima de la Luz con la Profesión de Fe y el Juramento de Fidelidad, para trasladarse al Domo de la Feria, donde se realizó la ordenación episcopal.
La ceremonia fue presidida por el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, representante del papa León XIV, y contó con la presencia del arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, además de obispos provenientes de distintas diócesis del país.
Durante la ceremonia en la Catedral, ambos obispos auxiliares realizaron la Profesión de Fe y el Juramento de Fidelidad, además de firmar los documentos que oficializaron su nombramiento frente al Santísimo Sacramento.
Al acto también asistieron la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo; el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona; la presidenta municipal de León, Alejandra Gutiérrez Campos, así como autoridades civiles y eclesiásticas.
Al concluir la ceremonia los católicos se dieron cita en el Domo de la Feria donde se realizó la Celebración de Ordenación de los Obispos Auxiliares.
Desde temprana hora, cientos de fieles comenzaron a llegar al Domo de la Feria para presenciar la celebración, considerada una de las más importantes para la Arquidiócesis de León en los últimos años.
Alrededor de 3 mil fieles estuvieron presentes en el evento, la procesión de entrada estuvo encabezada por el nuncio apostólico Joseph Spiteri, el arzobispo Jaime Calderón Calderón y los dos nuevos obispos auxiliares, acompañados por decenas de obispos y sacerdotes de distintos estados del país.
Durante la homilía, el arzobispo Jaime Calderón señaló que la llegada de los nuevos obispos ocurre en un contexto marcado por importantes desafíos sociales.
«Como pastores llevamos igualmente en el corazón el sufrimiento provocado por la violencia que continúa golpeando a nuestras comunidades. Son muchas las familias marcadas por la pérdida, la desaparición, el miedo y la incertidumbre. Estas heridas reclaman de todos un compromiso renovado por la verdad, la justicia, la reconciliación y la paz».
Destacó que la creación de estas dos nuevas responsabilidades episcopales representa un signo de esperanza para la Iglesia.
«La presencia de dos nuevos obispos auxiliares entre nosotros constituye un signo concreto de la cercanía de Dios. El Señor no abandona a su pueblo; sigue enviando servidores del Evangelio para fortalecer la fe, sostener la esperanza y edificar la comunión de su Iglesia».
Dirigiéndose a los nuevos obispos, Jaime Calderón los exhortó a ejercer su ministerio con humildad y cercanía hacia la comunidad.
Tras la homilía monseñor Ramón Orozco Muñoz y monseñor Rubén de la Cruz Martínez realizaron las promesas propias del ministerio episcopal y manifestaron su disposición de consagrar su vida al servicio de la Iglesia.
Posteriormente se llevó a cabo el rito central de la ordenación, con la imposición de las manos por parte del nuncio apostólico y de los obispos concelebrantes, seguido de la plegaria de ordenación.
Más tarde, ambos recibieron la unción con el Santo Crisma sobre la cabeza, así como la entrega del Libro de los Evangelios, el anillo episcopal, la mitra y el báculo, insignias que simbolizan la misión pastoral que desde ahora desempeñarán dentro de la Arquidiócesis de León.
La celebración concluyó con la Liturgia Eucarística y la bendición final, marcando el inicio del ministerio episcopal de los dos nuevos obispos auxiliares.




