A lo largo y ancho de la ciudad se llevan a cabo diferentes obras. Algunas provocan tráfico y otras, como la del Paradero Soledad, en la avenida Miguel Alemán, molestias entre transeúntes, usuarios del SIT y comerciantes.
El paradero de la Soledad es uno de los más transitados en la avenida Miguel Alemán, que a su vez es una de las zonas más concurridas de la ciudad, y una de las arterias comerciales más importantes de la capital del calzado.
Desde la semana pasada, Movilidad de León anunció en su cuenta de redes sociales y otros medios que el paradero permanecería cerrado debido a las obras, como parte del programa “400 obras que mejoran tu vida”. Lo cierto es que para muchos usuarios y comerciantes más que una mejora es un obstáculo en sus actividades cotidianas.
COMERCIANTES
Principalmente, los afectados son los comercios, pues por la zona hay farmacias, refaccionarias de bicicletas, fonditas, restaurantes, tortillerías, etcétera, que durante el día y la noche reciben constante clientela y visitantes.
Regina, comerciante de uno de los muchos locales, apuntó:
“Antes la gente se bajaba en el paradero y compraba en nuestro negocio (que optó por omitir su giro) pero ahora lo hacen hasta el López Mateos, por lo que nos está bajando las ventas. Además, para muchos trabajadores era más fácil subir directamente para tomar la oruga, y ahora hay que caminar más en la noche, y por desgracia la zona es conocida precisamente por ser muy insegura”.
MALAS VENTAS
Los jóvenes encargados de las refaccionarias de bicicletas “Don Nabor” recordaron que anteriormente, era común que los clientes se estacionaran en sus coches o bien bajaran directamente del paradero, pero ahora, efectivamente, las ventas han descendido porque es más difícil llegar al negocio, que está justo enfrente donde se llevan a cabo las obras.
Las madres de familia no fueron la excepción. Tal es el caso de Adriana Soto, quien asiste constantemente al Descargue Estrella. A sus 51 años debe subir en la oruga y bajar lo más cerca del mercado para realizar las compras semanales. “Caminar por aquí es un relajo, ojalá las terminen pronto”.




