La situación actual con el incremento de contagios y fallecimientos en la preocupante pandemia del covid-19, ha traído gran preocupación y todos los periódicos y la información de los noticieros están centralizados y con toda la razón en ese tan grave problema que estamos viviendo y que deseamos se termine. Próximamente haremos un artículo especial con datos precisos y esperemos que mejores resultados de lo que tenemos actualmente.
Hemos hablado de algunos problemas en el país y que forman un cúmulo a resolver, pero este problema que enfrentamos reviste una singular y mayor importancia, y es lo que significa en términos generales las escuelas normales cuyo objetivo principal es formar los nuevos maestros que irán sustituyendo a los que se jubilan, dejan el trabajo o simplemente se construyen más escuelas y hay necesidad de tener mayor número de maestros.
Desde hace muchos años la palabra maestro significa para todos nosotros una persona respetable que con conocimientos importantes sabe transmitirlos a los alumnos que inician su aprendizaje en todos los centros educativos, y hace muchos años también pensamos que se podía pensar en el esfuerzo adicional que significa el trabajo extra y que la misma vocación de maestro llega al valor más alto que se le denomina apostolado.
Pues bien, esos jóvenes que están ávidos de conocimientos para ser maestros y se inscriben en las Normales con ilusión de concluir su vocación, pero se encuentran con un panorama bastante diferente, pues principalmente en las normales de Michoacán, Guerrero y Oaxaca donde los maestros y la organización misma de las escuelas están afiliados en algunos casos a la CNTE, que es una facción minoritaria del Sindicato Nacional de Maestros, estos normales que han crecido en número y que son bastantes los jóvenes inscritos ahí pensaron que iban a recibir la enseñanza adecuada para ser formados como maestros, resulta que ahora tienen otras actividades adicionales y son reprobables a todas luces, pues pareciera que en las asignaturas normales que marca la SEP se ha incluido algo muy grave como la enseñanza de secuestrar y disponer de un camión de pasajeros para sus viajes, la toma de casetas de peaje con violencia con la recaudación de fondos que dicen ellos que son para la manutención de la escuela y a eso simplemente se le llama robo y lo peor del caso es que en esos lugares se encuentran policías estatales y a veces la Guardia Nacional, los cuales no intervienen por órdenes superiores para detener el movimiento delincuencial de estos sujetos que quieren ser maestros y van a acabar siendo otras muchas cosas que los van a alejar de lo que sería precisamente un futuro adecuado, también se incluye la extorsión, la exigencia de la entrega de plazas automáticas cuando no existe la posibilidad de hacerlo y chantajean al Gobierno para lograr sus propósitos incluso tomando por asalto las vías del tren. Hay casos en los que duran más de 100 días y no pueden pasar los trenes, generando miles de millones de pérdidas y ni al Gobierno Estatal o el Federal les interesa, pues hay un lema presidencial que dice “Prohibido prohibir”.
El deterioro de la economía del país se incrementa porque ahora tienen que transportar esas mercancías en camiones y tráileres a altísimos costos para poder subsistir y en algunos casos son asaltados por los mismos pseudoestudiantes.
Yo me pregunto ¿dónde están los maestros de la escuela correspondiente, la dirección y los padres que están conscientes de la mala conducta de sus hijos y no ponen remedio?
Es necesario que se tome conciencia en el Gobierno federal, estatal, las organizaciones sindicales y los mismos alumnos que cometen estas fechorías porque no pueden seguir estos actos que generan un desorden de enormes consecuencias para ellos mismos, para sus familias y la economía del país.
Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado




