León es una ciudad con banquetas disfuncionales, incluso tratándose de zonas céntricas.
En calles como la Ignacio Zaragoza que tiene tramos en los que es prácticamente imposible caminar por ser tan estrechas, la gente se tiene que bajar al arroyo vehicular.
Tal es el caso de Eduardo, joven que trabaja en la Zona Centro, y quien todos los días utiliza dicha calle para ir a su destino.
La banqueta mide menos de medio metro de ancho de un lado y del otro tendría que esperar a que el semáforo de peatón se ponga en verde, lo cual le representa una pérdida de tiempo.
Aunque la otra acera para los peatones sea más amplia, tiene mucho desgaste y desniveles y tampoco es viable de transitar.
Otra calle muy afectada es la 20 de Enero, tiene andenes más anchos, pero están bastante dañados, cuentan con parches por reparaciones y son muy incómodas de caminar.
Amalia usa esa calle para llegar al Centro a pie y le genera molestias pues a ella le gusta usar tacones, pero corre el riesgo de fracturarse si va por las orillas.
Hay calles como la Cuauhtémoc, donde son pequeñas aceras y tienen postes estorbando el paso, la 5 de Mayo donde el desgaste impide un tránsito adecuado para quien anda, entre otras vialidades céntricas que carecen de la infraestructura adecuada y hagan ver a León como una ciudad sin banquetas.




