
Un reciente hallazgo de restos humanos dentro de un pozo en desuso, demuestra que son necesarias nuevas herramientas de búsqueda para los colectivos.
Esta modalidad se suma a las que se han surgido en el estado, las fosas clandestinas, los hallazgos en donde los cuerpos se encuentran sepultados incluso bajo el concreto.
Fabrizzio Lorusso académico, investigador y activista por los derechos humanos, declaró en entrevista para El Heraldo, que desde hace cinco años, que han comenzado los trabajos de búsqueda por familiares, colectivos y eventualmente autoridades, ha sido en Juventino Rosas donde se han dado los hallazgos en pozos de riego y en excavaciones artificiales.
“Y las buscadoras han señalado que, deberían potenciarse, esas capacidades técnicas, tecnológicas de personal, y sobre todo de herramientas para la búsqueda profunda por parte de la comisión de búsqueda, a veces hay protección civil y otros cuerpos del estado que ayudan y también señalan que a veces hay pozos que el crimen organizado los tapa de una manera o también para ocultar”, expresó.
Agregó que si bien, las autoridades trabajan en la búsqueda de los culpables de estos hechos, hace falta que profundicen y encuentren la verdad tras estos casos.
“Por ejemplo, las fosas en Salvatierra, se encuentran en 2020, pero han sido excavadas y realizadas por grupo criminal con impunidad durante dos, tres años, antes entonces, todavía están identificando personas ahora, entonces tienes un ciclo de 6 años en que empieza ese acto criminal, ese exterminio se realizan y se descubren tres años después, entonces esa modalidad no la usan, pero la descubres ahora”, dijo.
Hablando en el caso de León, en donde se encontraron restos humanos en un pozo en la colonia Industrial San Jorge, explicó que hay poca información, por lo que no se pueden determinar patrones.
«Es un doble problema de no tener registros oficiales, porque las fosas y los cuerpos como se encuentran, nos hablan de la verdad de lo que ha sucedido, nos hablan también de tiempos, espacios, historias que hay, que no podemos rescatar muy fácilmente, no sé si las autoridades lo hacen; hacen investigación para tratar de encontrar un culpable, es decir, la Fiscalía va a investigar, pero no va propiamente a buscar la verdad o toda la secuencia o el contexto», refirió.
De acuerdo a la evaluación hecha por la RED LUPA, en su revisión ciudadana del desempeño institucional en materia de desaparición de personas y recomendaciones de mejora, los casos de desaparición de personas en Guanajuato, aumentaron a partir del 2015.
Con corte al 16 de mayo del 2024, el registro de personas desaparecidas en el estado es de 2,675.




