Teresa Palomino, procuradora de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del Estado de Guanajuato, dijo que las casas hogares han sido y son grandes protectoras de los niños y adolescentes, pero que aún así, los procesos de reinserción de los menores deben ser cada vez mejores en busca de facilitar que estos puedan llegar a formar parte de una familia.
“Con el paso de los años y, en la actualidad, las adopciones no pueden hacerse entre particulares, solo pueden hacerse a través de un proceso de certificación de las familias que para adoptar tendrán que obtener un ‘certificado de idoneidad’, que es el documento que garantiza que la familia tiene habilidades parentales, sociales y jurídicas para brindar cuidado y protección al nuevo integrante”, destacó.
Las familias deben seguir un procedimiento y no porque en una ocasión se les rechace, quiere decir que nunca podrán adoptar. Al año siguiente pueden hacer de nuevo el intento, llevando ya resueltas las observaciones que les indicaron.
Pese a lo que se cree, los trámites no son largos y engorrosos. El certificado de idoneidad se obtiene en 45 días.
“Todos los niños tienen derecho a tener una familia; por ello les buscamos familias temporales a aquellos que no han sido adoptados, en las que deseamos que además de su hogar, las familias les abran su corazón”, resaltó.




