Con el mismo nervio e ilusión, como el día que se casaron por primera vez hace 25 años en la parroquia de San Judas Tadeo, Francisco y Marcela Arellano, celebraron sus bodas de plata.
En esta ocasión, eligieron la capilla del Instituto Lux como marco para renovar sus votos matrimoniales, ante la presencia de sus hijas: Daniela, Andrea y Natalia, y de familiares y amigos.
La celebración eclesiástica fue oficiada por el padre Antonio Borja, quien durante la homilía, dirigió a la pareja un emotivo mensaje felicitándolos por ser un ejemplo de amor, respeto y fidelidad para sus hijas.
Al término se trasladaron al festejo donde los acompañaron familiares y amigos más cercanos, algunos de ellos provenientes de Querétaro.
De manera especial, contaron la presencia de un querido amigo del matrimonio, Alfredo Esparza, quien radica en los Estados Unidos y coincidentemente estaba de visita en León.
Después de quince años de no verse, se reencontraron en este acontecimiento, creando un ambiente especial y único.
Francisco y Marcela eligieron la canción “Amarte es un placer” que canta Luis Miguel y que es una de sus consentidas.
Un momento importante en la fiesta fue cuando su hija mayor Daniela, les dirigió unas palabras haciendo alusión a la importancia de esta fecha y al gran amor que siempre ha prevalecido en ella y sus hermanas, y que ha sido la mejor herencia que sus padres les han transmitido.
Los asistentes degustaron de un bufet mexicano, una mesa de postres y dulces. Hubo grupo musical y un imitador.
El matrimonio Arellano celebra bodas de plata
SourceEl Heraldo de León
RELATED ARTICLES



