Sangriento viernes de cuaresma, en cuestión de minutos, anoche tres personas fueron asesinadas a balazos y uno más sobrevivió, luego de reportarse un par de balaceras. En uno de los ataques una pareja fue acribillada al interior de un Volkswagen.
Los agarran en el alto
A las 21 horas llegaron al 911 varios reportes de una balacera en la calle de Florencio Antillón casi esquina con Campeche, relativamente cerca del Santuario de Guadalupe en la colonia Bellavista.
La Policía encontró sobre la Antillón, detenido frente al semáforo un auto Volkswagen Vento de color gris con visibles impactos de bala y en su interior a un hombre y una mujer que presentaron balazos en tórax y cráneo.
Simultáneamente hicieron su arribo paramédicos de Bomberos, quienes verificaron que efectiva y lamentablemente, la pareja ya estaba muerta, por lo que la Antillón fue cerrada al tráfico vehicular desde el cruce con la calle Obregón, donde está el Santuario, hasta la Campeche.
Cuando la pareja aparentemente hizo alto en el semáforo se le emparejó una camioneta color guinda y un auto Sedán gris, desde donde pistoleros abrieron fuego con armas de grueso calibre contra la mujer y el hombre.
Hasta el cierre de edición la calle Antillón permanecía cerrada mientras trabajaban en el lugar recabando evidencias y casquillos peritos de la Procuraduría
Motociclista asesinado
Una hora antes, a las 20:00 horas, se reportó una agresión a balazos sobre la calle Río Lerma casi esquina con la Centenario en el Barrio de San Miguel.
Conforme a la información reportada en el lugar de los hechos, poco antes hubo una persecución contra la víctima, en la que se habrían involucrado una camioneta Jeep Patriot color blanca y una motoneta roja con blanco en la que viajaba la persona fallecida, además de una motocicleta negra.
La información anoche disponible fue que, luego de perseguir al motociclista por algunas cuadras, los de la camioneta y la moto negra le dieron alcance sobre la calle Río Lerma en donde le dispararon varias ocasiones tras cerrarle el paso.
La Policía encontró a dos hombres sangrantes.
Uno de ellos, extraoficialmente identificado como Joel de entre 25 a 30 años de edad, ya estaba muerto, en la banqueta, pero el segundo del que se desconoce su identidad, había resultado herido, por lo que fue llevado a recibir atención médica.



