
La familia de Eduardo Josué Valadez Rocha, de 26 años, exigió a la Fiscalía General del Estado de Guanajuato agilizar los trabajos de búsqueda, luego de que se le viera por última vez el pasado 14 de agosto en la calle Lagos de Magdalena, en la colonia Lomas de la Trinidad, en León.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Josué salió de su casa el jueves 14 de agosto alrededor de las 9 de la noche en su motocicleta, usando chanclas. Le dijo que iría a la tienda y después a un ciber ubicado en la calle donde fue visto por última vez.
“Ese día que salió me dijo que iba por unos cigarros, que iba a pasar a ver a una chica del ciber, eran las nueve de la noche y ya no regresó», relató.
Las horas pasaron y alrededor de la medianoche, al marcarle y darse cuenta de que no contestaba, su madre sintió que algo andaba mal. Posteriormente, las llamadas ya no entraban, por lo que dedujo que le habían apagado el celular.
Al día siguiente, el 15 de agosto, acudió a las oficinas de la Fiscalía para interponer la denuncia por desaparición. Sin embargo, denunció falta de atención por parte de la agente del Ministerio Público asignada al caso.
“Entonces yo voy a Fiscalía y pongo una denuncia de desaparición, y pues me toca una fiscal que se llama Laura Rico. La señora pues no hacía nada, o sea todas las evidencias que yo le llevaba, siempre estaba cruzada de brazos, nunca quiso ayudarme a encontrar a mi hijo», señaló.
La madre aseguró que solicitó que se revisaran las cámaras de seguridad ubicadas frente al ciber y afuera de una tienda cercana, pero el retraso en la diligencia provocó la pérdida del material.
“Yo le pedía que por favor viniera a checar lo de las cámaras que estaban enfrente del ciber, afuera de una tienda, y pues dejó pasar mucho tiempo y las cámaras se perdió. Yo fui a la tienda a pedirlas, pero no me las quisieron dar a mí hasta que la fiscal se le antojara venir a pedirlas, pero ya fueron como 15 días después de que pasó lo de mi hijo, entonces ya no había evidencias».
Sobre la relación de su hijo con la encargada del ciber, identificada como Angélica Luna, explicó que era una amistad de aproximadamente dos meses. Según su testimonio, la mujer le estaba ayudando a tramitar unos papeles porque Josué, quien se dedicaba al comercio de elotes asados, reparación de motos y ayudaba a su tío en trabajos de albañilería, buscaba un empleo formal.
La madre pidió a la Fiscalía agilice la investigación, pues asegura que existen indicios de que Angélica Luna, supuestamente estaría relacionada con la desaparición.
Josué Valadez es descrito como un joven de complexión robusta, de 1.80 metros de estatura, tez blanca, con tatuajes visibles: la leyenda «Perdóname madre por todo mi desmadre» en el cuello, el rostro de un león en tinta amarilla en el brazo derecho, un águila junto a una serpiente en el antebrazo izquierdo y la figura de un catrín a la altura del codo izquierdo.
La madre hizo un llamado urgente por su hijo pues Josué es padre y su ausencia ha afectado a su hija de dos años y medio.
“Mi nieta todos los días estaba acostumbrada a verlo y jugaba con él y llega y me pregunta que dónde está, que si ya encontré a mi hijo. Es una niña de dos años y medio y me dice eso, pues la verdad es muy triste no poder contestarle».




