Para seguir soñando con un lugar en puestos de Liguilla, el León tiene ahora un nuevo enemigo: El cansancio.
Así lo ha manifestado su entrenador Javier Torrente, quien con la mala pretemporada y lesiones, ha encontrado la clave para explicar la crisis inicial de este torneo.
Eso dijo tras el empate sin goles en Chiapas.
«Todo el equipo estaba cansado, pero el tema de jugar cada 3 días, se hace mucho más difícil cuando tuviste medio plantel que no pudo hacer bien la pretemporada por lesiones, se nota más el cansancio en un equipo que no está entero físicamente».
«Medio plantel tuvo problemas de tobillo y rodilla, llegado el cierre del campeonato nos obliga a rotar un poco, a descansar a futbolistas que consideramos importantes, y debido al semestre que hemos tenido, no estamos grupalmente para poder jugar partidos cada tres días», agregó.
El problema comenzó a evidenciarse tras el encuentro, en que Carlos Guzmán terminó contracturado y Elías Hernández, con fatiga.
El problema será resuelto con la reaparición de Fernando Navarro 90 minutos, mientras Hernández no peligra, según dijo.
«Guzmán está con una contractura, Elías cansado pero no ha manifestado ningún dolor», aseveró.
Los Esmeraldas trabajaron ayer entre la firme intención de darle rotación a su plantel, que regresaría este fin de semana a la formación que ha mostrado, con un 4-3-3 y la reincorporación de algunos que no tuvieron cargada actividad este partido.
«La intención fue refrescar el equipo, (Alex) Mejía jugó 90 minutos y terminó muy cansado, (Francisco) Cornejo ingresó reemplazando a ‘Gullit’ (Peña) dando una firmeza interesante pero en el próximo partido probablemente volvamos al 4-3-3», manifestó.
El equipo trabajó en la recuperación de su plantilla, en la tradicional división de grupos, y no manifestaría lesionados para el fin de semana ante Morelia.
Luchan los Esmeraldas en contra del cansancio
SourceEl Heraldo de León




