Hace años, los locales de carbonería se encontraban en varios puntos de las ciudades, pues se trataba de un producto necesario para la vida diaria. Hoy en día, con los avances tecnológicos, son cada vez menos comunes. Uno de los negocios que persisten se encuentra en la Garita. Esta es su historia.
María Guadalupe Meza Ramírez es la dueña de la “Carbonera La Garita” que tiene en pie aproximadamente 50 años. Ha sido medio siglo de tradición y de servicio a los clientes. La carbonera nació como herencia de su familia, que era oriundo de Comanja de Corona y se dedicaban a ese oficio. Se mudaron a León de los Aldama y pensaron poner varias carboneras en la ciudad, lo que en su momento fue un éxito.
“Mi suegro era dueño de la carbonera que estaba frente al santuario”, recuerda María Guadalupe. “Hace años, en los cincuenta y sesenta, las carboneras eran abundantes, pero todo va pasando con el paso de los años. Anteriormente, nosotros estábamos cerca del puente, pero cuando lo construyeron nos cambiamos. Aquí, aproximadamente, tenemos dieciocho años. Ahorita estamos dando el kilo a 18 pesos, que nos traen desde Santa Rosa”.
Meza aclara que el carbón que se consigue en tiendas o centros comerciales, “no sale igual” ese está húmedo, y no prende igual Siempre será mejor el carbón que se ofrece de forma más auténtica. Hace años, cuando León crecía poco a poco como ciudad, era normal que se comprara carbón para casi toda actividad, pero hoy en día ya no es tan común. Los usan, principalmente, para carnes asadas o algunos tamaleros.
Asimismo, también ofrece leña y ocote para prender el carbón. Así ha sido en La Garita, donde toda la familia de la señora Meza ha vivido desde hace muchísimos años.




