Ha habido muchos terremotos en la Ciudad de México, inclusive en 1957 en el que hubo un hecho significativo en el que el Ángel de la Independencia que se encontraba en el monumento de la Independencia se cayó por la fuerza del fenómeno y se estrelló; el Ángel de la Independencia que tenemos actualmente es uno nuevo que fue construido y colocado posteriormente y quizá el terremoto más grande y reciente que tenemos fue el de 1985 un 19 de Septiembre en el que hay una falta de información cierta del número de muertos y heridos, pero si hacemos un balance lo más aproximado podemos expresar que hubo más de 10,000 muertos y 5,000 heridos, y repetimos que son datos estimados, lo que sí los daños materiales fueron cuantiosos, que no son comparables a las pérdidas humanas por supuesto.
De las colonias más castigadas en la Ciudad de México fue la colonia Roma, pues había construcciones con muchos años de antigüedad, quizá con más de 100 años de antigüedad. También en el Sur de la Ciudad y especialmente en la zona de los hospitales de la Avenida Cuauhtémoc el hospital Juárez se derrumbó prácticamente por completo, también se puede comentar del edificio Nuevo León del conjunto habitacional Tlatelolco, pues como hemos de recordar primeramente Tlatelolco fue una prisión militar y recordamos con añoranza que los tranvías que en aquel entonces circulaban por las calles de San Juan de Letrán y Santa María la Redonda, hoy denominado Eje Central y hacían parada obligatoria en Tlatelolco.
Ese tren anunciaba su trayectoria con el nombre de Lerdo-Churubusco y después de salir de Tlatelolco entraba por la calle Lerdo, también perteneciente al México antiguo, donde estaba y sigue existiendo el salón de baile Los Ángeles y daba vuelta por la calle Mina en la zona donde estaba el recordado cabaret Salón México y se incorporaba de nuevo a San Juan de Letrán y enlazaba posteriormente a la Avenida Cuauhtémoc donde llegaba hasta los estudios de Cine Churubusco. Todo eso que he expresado aquí es a manera de referencia para que los hoy jóvenes conozcan una parte de la historia de la Capital de México.
Pues bien, como dijimos, en donde fue Tlatelolco se convirtió en el conjunto habitacional de muchos multifamiliares donde estaban situado otros edificios, algunos todavía en funciones y también se construyó aquel edificio en forma de punta de lanza el cual se le asignó para uso de BANOBRAS. En el edificio multifamiliar denominado Nuevo León hubo cientos de muertos y quizá ustedes recuerden que en aquel entonces el bien recordado tenor de origen mexicano, Placido Domingo, estuvo ayudando para rescatar y buscando la posibilidad de encontrar con vida a sus familiares.
En 1985 tuve el gran honor de que me dieran la oportunidad de presidir a la Cruz Roja Mexicana tanto en la Ciudad de León como en el Estado y nos preparamos para enviar ayuda a la Ciudad de México y logramos reunir 10 trailers con alimentos, ropas medicinas, etc, para entregarla a los damnificados. También nuestros heroicos socorristas de rescate de alta montaña al mando de mi comandante José de Jesús Hernández Zarate fueron a la Ciudad de México y en la Colonia Roma se estableció un campamento de ayuda y allí se logró rescatar a docenas de sobrevivientes en edificios algunos todavía en pie, pero a punto de derrumbarse. Nos queda el recuerdo que se rescató un pequeño niño recién nacido que hoy espero esté con vida y debe de tener casi 35 años.
Como no había alojamientos suficientes se mandó un camión con el que transportábamos los jugadores del equipo de Béisbol Bravos de León, del cual tuve la suerte y coincidió que yo era presidente en aquel entonces, y allí estuvimos nuestros heroicos rescatistas acampando durante unas semanas con magníficos resultados y mis respetos y nuestro cariño a quienes se integraron a esa labor tan humanitaria y tan grandiosa, auténticos voluntarios.
En Guanajuato y León, a través de la Cruz Roja, tenemos el orgullo de haber puesto nuestro granito de arena para contribuir a remediar el dolor de decenas de miles de familias que lo habían perdido todo, especialmente a sus seres queridos; por supuesto que el mundo se volcó en ayuda y los aviones con ayuda humanitaria aterrizaban continuamente y los centros de ayuda, especialmente la Cruz Roja Mexicana, se encargaron de distribuir con eficiencia a quien más lo necesitaba.
Fueron momentos muy difíciles en la Ciudad de México y también en otras ciudades en el interior de la República Mexicana donde se perdieron vidas humanas, bienes materiales y centros de estudios.
En 2017 hubo otro sismo que sacudió a la Ciudad de México del cual todavía están sus huellas, hubo cientos de heridos, un sismo mucho menor que el del 85, pero hay todavía decenas de edificios que no han sido demolidos ni reconstruidos. Hay un colegio, Rébsamen, que se derrumbó y murieron muchos alumnos que estaban allí en el momento del sismo y por supuesto también empleados y personas que los acompañaban y también sufrieron heridas graves.
Que lamentable es que todavía a estas alturas tengamos que lamentar que el gobierno anterior y el actual no hayan podido resolver los problemas de rehabilitación de las casas y edificios y devolverles a los damnificados el importe de los bienes que perdieron, aunque sea en una mínima parte. En la Zona Metropolitana de México hay cientos de escuelas que sufren deterioros y que no pueden ser utilizadas.
Este 19 de Septiembre se hizo un simulacro, porque no hay todavía medidas de prevención adecuadas porque en cualquier momento puede surgir un nuevo terremoto. Creemos que las autoridades y el pueblo en general de la Ciudad de México respondieron de forma adecuada atendiendo a las indicaciones, aunque hubo fallas como algunas alarmas que no sonaron oportunamente.
Ante la Fuerza de la naturaleza y sus terribles estragos no nos queda más que encomendarnos al Creador, pedir misericordia y adquirir un sentido de responsabilidad y solidaridad para que podamos confiar, si es que por desgracia nos llega a pasar en México o en otra parte de nuestro país alguna cosa similar, pero estamos seguros que el espíritu maravilloso de los mexicanos que hay apoyado en estos momentos trágicos ha sido excelente.
Septiembre mes trágico en la historia de México, nunca lo olvidaremos.
Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado



