La colonia de Brisas del Campestre, ubicada rumbo a la salida a Lagos de Moreno, siempre presenta constantes problemas y retos para sus vecinos. La falta de seguridad es uno de tantos, pero hay muchos más.
Hace apenas dos semanas, se encontraron dos cuerpos embolsados en Brisas del Campestre, justo en los caminos de la zona cerril, de lo que está rodeada la colonia y donde comúnmente ocurren hechos delictivos.
Además de los robos y los asaltos, uno de los problemas más habituales el Brisas del Campestre es el de los “invasores” externos, o “paracaidistas”: gente que llega a ocupar casas sin ningún papel o documento formal, y se quedan allí. Al respecto, la respuesta de las autoridades ha sido nula.
Tania X, madre de familia y esposa que tiene ya dos años en Brisas del Campestre, señala que ese es uno de los problemas más constantes, y que le causa conflicto a otros vecinos que sí han obtenido su casa de forma honesta:
“La gente de fuera llega nada más así: cualquier ‘Juan Cuerdas’ se mete como si nada. Nosotros mejor nos quedamos callados y no les decimos que se vayan, porque no es algo que nos corresponda”.
En ocasiones, la luz falla en varios puntos de la colonia, lo que hace que transportes como taxis o ubers no quieran internarse mucho entre sus edificios y calles solitarias.
Otro de los casos más sonados en la colonia, y que hace que los vecinos exijan más seguridad, fue el de un hombre que en el circuito Brisas de la Ciudadela recibió un balazo en la cara.
Brisas del Campestre se extiende alrededor de varios kilómetros, entre cerros y caminos de terracería. Con el paso del tiempo, los vecinos han aprendido a montar sus propios negocios: ya sea puestos de ropa de segunda mano, verdulerías o barber shops. Son ciudadanos que como en toda colonia de León, buscan salir delante de forma honesta entre la inseguridad.



