El Día de Muertos fue la ocasión perfecta para presentar en el Teatro Manuel Doblado la puesta en escena “La Dama de Negro”, montaje que sacó buenos sustos a los espectadores.
Esta vez interpretaron Odiseo Bichir y Rafael Perrín a Arthur Kipps y John Morris, respectivamente, ambos actores llevaron a los espectadores a un viaje lleno de intriga, suspenso y miedo, teniendo como escenario a una Inglaterra asechada por leyendas que se apoderan de los pensamientos de quienes las conocen.
Una oscuridad tenebrosa cayó en el Manuel Doblado, tras la tercera llamada se hizo la advertencia al público de no abandonar los asientos por seguridad de los actores, fueron las instrucciones que daba el director antes de comenzar la función, esto para no entorpecer los efectos de sonido y visuales que harían espectacular la interpretación.
La historia de un hombre atormentado por sus vivencias es el punto de partida para que Kipps decidiera pedir ayuda a un dramaturgo para que hiciera una obra con su peculiar relato y así poder transmitir lo que no deja en paz a su mente.
Entre la utilería en el escenario se encontraba un baúl viejo, algunas sillas, un rincón y mucha imaginación, comenzaron la historia en una agencia de seguros, una mujer acababa de morir y Kipps tendría que ir al funeral y poner en orden propiedades y todo lo que derivara tras el deceso.
Los efectos de sonido hacían que el miedo poco a poco se apoderará del público, dicho elemento es algo esencial en la puesta en escena; lamentos, relinchar de los caballos, el rechinar de las bisagras, todo era clave para hacer más realista todo.
Mucha gente del público, por sugestión, gritaba al sentir hasta el mínimo movimiento, sugestión le llaman algunos, otros juraron haber visto a alguien de negro, incluso hubo quienes dijeron que les tocaron el hombro.
Una de las escenas de mayor impacto sucedió en la recamara de un niño adornada con juguetes y muebles, la imagen que muchos querían evitar, y es que la imagen parecía sacada de una película de terror.
Son más de 2 décadas las que “La Dama de Negro” ha sacado buenos sustos a quienes son parte de la experiencia, y por supuesto, para los leoneses es una de las obras consentidas, ya que se presenta en la ciudad año con año.




