En el 443 aniversario de la fundación de León, el arzobispo Alfonso Cortés Contreras, exhortó a las autoridades, organizaciones y ciudadanos a construir la ciudad como una familia donde todos colaboremos para el bien común en un espacio ecológico.
“Estamos necesitados de cooperar al bien común, nosotros hemos encomendado a nuestras autoridades que nos coordine, nos ayude, pero es trabajo también de todos los ciudadanos”, expresó en su mensaje durante la celebración eucarística de San Sebastián Mártir, Patrono de la Ciudad de León.
A la misa asistió el gobernador Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, el alcalde Héctor López Santillana, funcionarios públicos y ciudadanos en la parroquia del Sagrario, primer templo construido en León, a finales del siglo XVI.
Destacó que en la ciudad de León y en el estado de Guanajuato, estamos urgidos de reconciliación, hay muchos grupos de jóvenes necesitados de escucha y educación, hay pobres, hay madres solteras, niños y ancianos solos en las casas, ese debe ser un trabajo de todos para atenderlos.
Durante la homilía el Arzobispo Metropolitano de León, Alfonso Cortés Contreras, advirtió que “una sociedad con la familia deteriorada, es una familia enferma, por eso la familia es sagrada, es el don de Dios más profundo donde vivimos, por eso debemos amarla, cuidarla y protegerla”.
SENTIDO DE FAMILIA
Ante los feligreses, autoridades del estado y municipales, indicó “nuestra ciudad está compuesta de muchas organizaciones, estructuras, de grupos sociales, de familias, cada uno de esos grupos tiene sus cualidades y objetivos, pero nuestra ciudad de León debemos construirla como una familia”.
Instó a que en los centros de trabajo, de educación, de organizaciones sociales, de gobierno, las iglesias, los jóvenes, mujeres, los niños, todos deben tener el sentido de familia para construir nuestra ciudad como una familia en donde todos aportemos para el bien común.
El pastor católico, abundó que “la ciudad debe ser un espacio ecológico donde todos nos necesitamos, cuidemos el aire, las plantas, los insectos, los animales, las personas, porque Dios creó ese espacio natural, ecológico, en donde cada uno de los seres tiene su propia identidad y forma de desarrollarse.
Los católicos, cristianos, debemos ser los primeros en amar, cuidar, limpiar y hacer habitable nuestra ciudad, y esto sólo lo aporta quien tiene en su corazón, inteligencia y movimientos internos, el deseo de vivir bien y cooperar al bien común, especificó el prelado eclesiástico.
El Arzobispo expuso que Guanajuato es una tierra donde Dios plantó unos signos luminosos, es una tierra que tiene memoria, con unas riquezas profundas, Dios ha hecho maravillas en estas tierras, donde el sentido cristiano ha producido frutos abundantes, sublimes de construir personas, comunidades, pueblos.




