Víctor Dávila logró hat-trick. Colombatto salió lesionado al minuto 2.
De la mano de un inspirado Víctor Dávila que marcó hat-trick, el León destrozó a los Rayos del Necaxa al golearlos por 3-0 y así amarraron el tercer lugar y el pase directo a la liguilla del Grita México A21 de la Liga MX.
Los pupilos de Ariel Holan cerraron 29 puntos y nadie les quita esa posición, mientras que los Rayos se quedaron con 20 y deben esperar para ver si entran a la repesca. Holan hizo un ajuste respecto al último partido, pues mandó a Ramiro González en lugar Stiven Barreiro, que traía molestias.
El Necaxa arrancó generando algunas opciones de gol, pero el León se acomodó, se hizo del balón y generó varias opciones ante la meta necaxista. Desafortunadamente para los Verdes, Santiago Colombatto, salió lesionado apenas al minuto 2 y en su lugar entró Fernando Navarro, que regresó como es su costumbre, mostrándose peligroso en el eje del ataque.
Los Rayos pudieron anotar al 5’ cuando el `Oso´ González quedó solo y de frente en el área, pero voló su disparo.
Después, vinieron imprecisiones de parte de los visitantes y el León anotó al 28’ tras desborde de Andrés Mosquera, Navarro retrasó a Víctor Dávila y este logró el 1-0.
Luego, el `Takeshi´ Meneses tuvo dos veces para vencer a Luis Malagón, pero su primer tiro se fue por encima y el otro lo desvió el cancerbero a la esquina. Al 40’, Mena anotó, pero se anuló el gol por fuera de lugar. Así fueron al descanso.
Para el complemento, otra vez el Necaxa arrancó tratando de generar alguna opción, pero siguieron las imprecisiones y fallaron lo poco que generaron.
Fue al 51’ que La Fiera amplió la ventaja pues luego de un desborde de Ángel Mena en el área, llegó Víctor Dávila y simplemente empujó para el 2-0.
Necaxa estuvo cerca al 66’ con Rodrigo Aguirre que cabeceó, pero Cota mando a la esquina y en él cobro, Facundo Batista contrarremató y reventó el travesaño.
Al 71’, Dávila aprovechó un `bomboncito´ de Omar Fernández que centró desde la izquierda y el andino solo empujó para el 3-0. Así, el León cerró rugiendo.



