
La falta de apoyos económicos y de una estrategia integral por parte de las autoridades ha impedido que productores ladrilleros de León puedan modernizar sus procesos, lo que mantiene la contaminación del aire y representa un riesgo para la salud de miles de habitantes, así lo advirtió Juan García Hurtado, integrante de Fuerte de Acción Ciudadana A.C.
Criticó que a pesar de que, aunque existen alternativas tecnológicas para reducir las emisiones contaminantes, como hornos ecológicos y sistemas de aprovechamiento de energía solar, los productores no cuentan con incentivos ni financiamiento suficiente para realizar la transición hacia métodos más limpios.
Recordó que aunque la problemática no es nueva, señaló que nunca se ha hecho un trabajo de fondo para reubicar las ladrilleras o implementar hornos ecológicos.
García Hurtado explicó que las ladrilleras que operan en León generan afectaciones en tres principales áreas: contaminación atmosférica, deterioro del suelo y daños a la salud pública, un problema que se suma a la mala calidad del aire que enfrenta el municipio por otras fuentes contaminantes como las emisiones vehiculares y las quemas de pastizales.
Incluso denunció que hay hornos que continúan utilizando materiales prohibidos como combustible durante la cocción del ladrillo, entre ellos plásticos, llantas y tarimas contaminadas con residuos provenientes de la industria curtidora, lo que provoca la liberación de sustancias tóxicas.
García Hurtado criticó que, pese a la existencia de una legislación ambiental, la falta de vigilancia y aplicación de las normas ha permitido que esta actividad continúe bajo las mismas condiciones durante años.
El integrante de Fuerte de Acción Ciudadana A.C. consideró que la solución no debe centrarse únicamente en sancionar a los productores, sino en generar programas que les permitan acceder a nuevas tecnologías, capacitación y recursos para cambiar sus procesos de producción.




