
Ser maestro o maestra no sólo representa la enseñanza o la transmisión de conocimientos, ser docente, profesor o profesora no se lleva en la sangre, se lleva en el corazón.
El reconocimiento a su labor es fundamental para este gremio que forma niñas, niños y jóvenes gracias a su preparación, a su profesionalismo, a su amor por la docencia y una muestra de ello es el reciente reconocimiento que la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo hizo a un maestro de cada estado de la República, pero hubo algunas excepciones, como en el caso de Guanajuato que fueron, un maestro y la maestra Lorena Domínguez Vallejo.
En entrevista Lorena platicó sobre el amor que surgió en ella por su profesión y recuerda que fue a partir del nacimiento de su primer sobrina Elena hija de su hermana mayor Verónica, al momento de verla descubrió la que sería su vocación.
Hoy, luego de 40 años de servicio, recibió una medalla de manos de la Presidenta Sheinbaum en el centro Histórico de Ciudad de México, lo cual la llena de orgullo y de emoción.




