Me da gusto saludarles nuevamente y compartirles en este espacio una preocupación dominante en todos los sectores industriales del país, y me refiero a que, por alguna razón, algunas autoridades del gobierno federal no están siendo sensibles ante el impacto y las desventajas que conllevan, los incrementos en los costos de los servicios como la electricidad, el precio de los combustibles y los efectos negativos que produce la corrupción, la inseguridad, el alza en el tipo de cambio, entre otros. Abordar esta realidad es la responsabilidad de todos los organismos empresariales y hacerle ver al Gobierno el riesgo que esto conlleva, para mantener la estabilidad económica, es nuestro deber.
Te comparto un punto de vista, no como líder empresarial, sino como empresario. Y es que, la competitividad de las empresas se sustenta por una oferta de valor sólida, que llega al mercado buscando diferenciarse a la competencia nacional e internacional y por supuesto, que se rige ante las reglas del mercado donde compite. Por ello el empresario debe diseñar estrategias de costos, productividad, operación, con el afán de competir con un precio en el rango del mercado y poder forjar relaciones comerciales a través del servicio, atención y otros factores. En este escenario todo lo que se requiere para la transformación de un producto: materia prima, gastos de operación, mano de obra, utilidad, es fundamental que tenga un control y un presupuesto, cualquier variación afecta la operación, merma las utilidades y pone en riesgo, para las empresas, mantener su negocio. Hoy estos gastos de operación están variando y afectando directamente a las empresas.
El tema del incremento desmedido en las tarifas eléctricas forma parte del impacto que tiene el empresario, porque afecta directamente sus costos de producción, su competitividad y su capacidad para mantenerse en el mercado; y esta problemática es la que estamos abordando inmediatamente en todos los niveles, porque están en riesgo los empleos, la economía familiar y la supervivencia de las empresas. Factores claros como esta alza desmedida de las tarifas eléctricas, son un tema relevante para los organismos empresariales de todos los sectores, porque vemos que no existe una justificación satisfactoria por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE), y sin embargo si impactan directamente en el costo del producto y por consecuencia impactan en el margen de rentabilidad de una empresa.
En el sector cuero-calzado-marroquinería-proveeduría nuestra competencia de producto nacional e importado y el control de la distribución en pocos jugadores, nos han orillado a que los empresarios del sector compitamos con reducidos márgenes de utilidad para llegar a los precios meta establecidos por los comercializadores que rigen el mercado. Esto sin mencionar las condiciones de pago, los cargos por conceptos de rotación, publicidad, factoraje, etc. que imponen los comercializadores más grandes. En este escenario, todos los factores externos que están incrementando desmedidamente, afectan a la operación de la planta productiva porque éstos están considerados en los costos fijos de la operación y hoy están superando la partida presupuestal que tenía considerada el empresario, afectando la supervivencia de los negocios.
Durante los últimos días, en la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) hemos recibido llamadas, correos, contacto personal de empresarios preocupados por esta situación. Y no es para menos, en algunos casos, amigos empresarios nos han reportado sus comparaciones de recibos de energía de inicio de año con su recibo actual y el costo de energía ha crecido desmedidamente, siendo inclusive superior al 100% en algunos casos. Esto es financiera y operativamente inviable. ¿Por qué?, permíteme explicarlo tratando de ser muy objetivo.
El entorno económico juega un papel vital en las finanzas de un sector productivo y las variables como la energía, la gasolina, los insumos, los impuestos, el transporte, impactan en la operación de cualquier empresa. La empresa debe considerar muchos de estos factores en sus costos de operación, que sumado a la materia prima, mano de obra y otros elementos, les permiten definir sus precios al mercado. La estrategia para ser competitivos en el mercado es mantener los costos fijos lo más optimizados posibles (donde consideramos la energía, renta, transporte, seguros, etc.). Para ello la empresa hace un presupuesto de operación, “proyectando” estos costos y considerándolos en el precio del producto y, para generar negocio, por supuesto se deben lograr los puntos de equilibrio.
Ahora bien, con estos incrementos en cada servicio para la fabricación, así como el incremento en las materias primas, lo presupuestado para cubrir los gastos fijos afecta el margen de contribución y afecta al punto de equilibrio, lo que implica, generar más ventas para mantenerte viable financieramente hablando. Ahora, no puedes incrementar los precios del producto tan fácilmente, porque haces presupuestos de venta con tus clientes con un precio para tu producto con una vigencia (regularmente una temporada o 6 meses). Si en este momento el empresario ajusta los precios de sus productos, sale de mercado o el comercializador puede optar por buscar otro fabricante o importar. Esto afecta la estabilidad de la empresa y con ello, la productividad, la disminución de producción, la pérdida de empleos.
Nosotros como industria nos estamos esforzando por ser más productivos, más competitivos. En CICEG hemos estado trabajando fuerte en temas de promoción de conocimiento, capacitación, programas de formación dual, marketing digital, internacionalización y eventos que ayudan al empresario a desarrollar su negocio, buscando por supuesto que las empresas incrementen su competitividad y desarrollen más oportunidades de negocio nacionales e internacionales. Pero con esta volatilidad en los factores que impactan la operación, se merman significativamente todos los esfuerzos.
Ahora si estos escenarios continúan, afectaremos al mercado, al consumidor final y por supuesto debemos considerar que en las familias mexicanas tampoco tienen un gran poder adquisitivo, lo que los llevará a buscar productos más baratos, abriendo oportunidades para el calzado importado e impactando las ventas de los productos nacionales.
Por todo lo anterior, en CICEG estamos trabajando conjuntamente con la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CANAIVE), con la Cámara Nacional de la Industria Textil (CANAINTEX) y con la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (CANAICAL), exhortando a las autoridades a la revisión conjunta entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, referente a las fórmulas de cálculo de tarifas implementadas este 2018 y que claramente están afectando a todas las industrias. También nos hemos sumado a este esfuerzo a través de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos CONCAMIN, quien además representa a todos los sectores industriales.
Debemos estar concentrados en lograr la competitividad industrial en el país, y para hacerlo debemos trabajar conjuntamente Gobierno, Instituciones, Sectores productivos y empresas. No podemos dañar la estabilidad de las empresas, porque de esta forma, afectamos a las familias mexicanas y sus fuentes de empleo. Hoy esta es nuestra postura y por ello, el tema tan sensible para la comunidad empresarial de esta industria y que quise compartirte en este espacio, para que todos participemos en el logro de recuperar la estabilidad en estas variables.




