
Con un ambiente de alegría y reencuentro, la Universidad La Salle Bajío celebró su 58 aniversario con el Día de la Comunidad, un evento tradicional que reunió a más de mil 500 personas en el Campus Campestre.
Egresadas y egresados, estudiantes, docentes, colaboradores y sus familias fueron parte de esta celebración, que tuvo como propósito reunir a distintas generaciones de lasallistas para compartir una jornada llena de actividades y recordar los lazos que los unen.
El Día de la Comunidad comenzó con la celebración eucarística “Caminos de Encuentro”, oficiada por monseñor Ramón Orozco, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de León, quien dirigió un mensaje especial a las juventudes y las invitó a mantener presente la fe.
Posteriormente, el hermano Felipe Ocádiz Luna, vicerrector de Bienestar Universitario, dio la bienvenida a los asistentes y destacó que La Salle continúa siendo casa de quienes han formado parte de su historia. Bajo el lema universitario “Indivisa Manent”, invitó a la comunidad a permanecer unida.
Un reencuentro entre generaciones
Uno de los principales atractivos del Día de la Comunidad fue precisamente el reencuentro entre generaciones. Egresados que regresaron al campus después de varios años tuvieron la oportunidad de compartir nuevamente con antiguos compañeros y recordar experiencias de su etapa universitaria.
El espíritu emprendedor también estuvo presente con un bazar de emprendedores lasallistas, donde integrantes de la comunidad ofrecieron sus productos y compartieron historias y experiencias con los visitantes.
El deporte fue otro de los grandes protagonistas. Las canchas del Campus Campestre recibieron nuevamente a integrantes de los equipos representativos de básquetbol, voleibol y fútbol, quienes participaron en partidos de egresados y volvieron a portar con orgullo los colores que defendieron durante su etapa universitaria. La emoción deportiva se complementó con las eliminatorias CONADEIP femenil y varonil.
Un evento para disfrutar en familia
La explanada de Mi Museo Universitario La Salle (MiM) se convirtió en uno de los principales puntos de encuentro durante el Día de la Comunidad.
Ahí, las familias pudieron participar en talleres de ciencia, hidroponía, papiroflexia, elaboración de pulseras, decoración de macetas y nieves artesanales. También disfrutaron de la Ruleta Felina, Feli Aros, Lotería Lasallista, juegos infantiles y una cabina de fotos.
El arte tuvo igualmente un espacio destacado con las visitas a la exposición “Tránsitos. Una Tierra que desborda”, instalada en las salas Flexi y Santander del MiM.
Los más pequeños disfrutaron de la Granjita de la Facultad de Veterinaria, donde estudiantes compartieron de manera lúdica la importancia del cuidado y respeto hacia los animales.
Por distintos espacios del campus también se hicieron presentes los grupos de talleres culturales, con números itinerantes de danza árabe, flamenco, capoeira, tahitiano, ritmos latinos y teatro.
Sabores, música y mucha convivencia
La gastronomía fue otro de los atractivos de esta celebración. La Facultad de Turismo y Gastronomía recibió a las familias con el taller “Asado en Familia”, además de actividades como la decoración de cupcakes.
Los estudiantes de esta facultad también prepararon una variedad de snacks que fueron compartidos entre los asistentes, entre ellos tostadas de cochinita, elotes, tacos y aguas frescas.
La exposición de mascotas exóticas, instalada cerca de la Granjita CADELS, despertó la curiosidad de chicos y grandes, mientras que la zona de alimentos se convirtió en otro de los espacios favoritos para sentarse, conversar y disfrutar juntos.
Para cerrar el evento, la Sonora Imperial llevó su música al Campus Campestre, poniendo el ritmo a una tarde festiva en la que las familias disfrutaron de la convivencia.
Así transcurrió el Día de la Comunidad, una celebración con la que la Universidad La Salle Bajío conmemoró 58 años de historia y que permitió reunir a quienes hoy forman parte de la institución con quienes dejaron huella en sus aulas y espacios deportivos.





