
El viernes se inaugura la Feria de León, que como cada año espera ser un evento que recordará toda la ciudadanía y visitantes de otras latitudes del país. A lo largo de los años, este importante evento ha marcado el pasado, el presente y sin duda el futuro de la Capital del Calzado.
Estos son algunos de sus momentos más destacados.
Hay varias fuentes bibliográficas que se pueden consultar respecto al acontecer histórico de este evento, como son los libros “Llegar a ser: Monografía del municipio de León”, “León, nuestra feria” y en el ejemplar número 74 de la revista “Tiempos” correspondiente al año 2003. Es allí donde se habla de las diferentes ferias que ha tenido la Capital del Calzado, y cómo, desde siempre ha sido un evento de identidad religiosa, económica, social y cultural.
Para la y los lectores interesados, el valioso texto ‘León, nuestra feria’ se puede consultar en el Archivo Histórico de León.
Aunque la población leonesa ve a la feria como un evento propio del siglo XX y XXI, los primeros registros de festividades datan del siglo XVIII, muchas celebradas en honor a San Sebastián. Para 1771, el procurador Ignacio Dozal dedicó dinero del erario para las fiestas del 20 de enero. Años después, concretamente en 1776, la entonces Villa de León cumplió 200 años, y el presupuesto para las fiestas se aumentó. Lo cierto era que en ese entonces, las celebraciones se limitaban al aspecto litúrgico.
En 1857 la feria continuó, y cada vez iba creciendo. Ese mismo año, el Primer Congreso Constituyente del Estado Libre y Soberano del Estado de Guanajuato, autorizó a León realizar una feria de 12 días, en la que estaban permitidos, incluso, los juegos de azar. Ya en 1875, Manuel García Moyeda, un importante impresor, propuso al Ayuntamiento celebrar el tercer centenario de la ciudad.
Hoy en día, el Pabellón Guanajuato, la venta de artesanías y otros artículos en el Poliforum son una actividad normal, pero en 1875 fue la novedad, pues el Ayuntamiento convocó, por vez primera, una exposición artesanal para que participaran todos los ciudadanos que produjeran bellas artes, agricultura y productos naturales.
Las ferias fueron en aumento, pero no todo fue perfecto. Ha habido momentos en los que se ha suspendido.
En 1888, el año de la gran inundación, el evento se suspendió. Ocurrió lo mismo durante la matanza del 2 de enero en 1946, y también en la pandemia de coronavirus. Pese a todo, el evento crece y hay todavía mucho por contar.




