
Después de un movido y colorido mes de enero, con desfiles, bailes, música, juegos y mucha comida, la Feria de León ha llegado a su fin.
Poco a poco, los expositores y los comerciantes empiezan a recoger sus cosas, y se retiran a sus respectivos destinos. Los juegos son desarmados por los empleados de la empresa ‘García’, y los anafres, estufas y parrillas de comida se apagan.
La gente disfruta justo hoy, seis de febrero, el último día de feria. Prueban las gorditas tarascas, se suben a la rueda de la fortuna, caminan por el Pabellón de la Marca Guanajuato y conviven en familia.
Será hasta el 2027 que el evento regrese, con la misma alegría de cada año.




