En todas las sociedades compuestas con diferente número de habitantes, países y situación geográfica en prácticamente todo el mundo, podemos afirmar que la familia es el eje central de la sociedad, cualquiera que sea su composición, condición económica, raza e incluso creencias.
Las familias que están formadas por varios integrantes en mayor o menor cantidad son las que aportan la fuerza fundamental y a su vez las sociedades en su conjunto, hacen grandes a las respectivas poblaciones de todo el mundo.
En esta ocasión quiero resaltar y mostrar mi admiración y respeto primeramente a las mujeres, especialmente de nuestro querido León, de México y por qué no decirlo, del mundo entero, porque son definitivamente pilar fundamental e indispensable para la formación y sostén de la familia, quizá no tanto en lo económico, aunque en algunos casos si lo son, pero donde destacan primordialmente es en la parte espiritual y son defensoras de los valores morales. Me siento orgulloso de poder compartir con muchos mi admiración por las mujeres que nos dan ejemplo.
Cuando una familia decide la procreación de un nuevo integrante de su familia y se inicia el proceso, la mujer por Gracia Divina tiene la capacidad de procrear y sentir en su seno ese ser humano que quiere salir a la vida y cumplir con la ley natural de la reproducción, pero su madre que vive durante nueve meses esa experiencia maravillosa, al final en el parto realmente se juega la vida y los dolores son intensos y se desvanecen y se olvidan cuando empiezan a oír los llantos del recién nacido y así empieza un ciclo en el que la niña o el niño son cuidados maternalmente por esas cariñosas manos y sentimientos de amor para conseguir lo mejor para ellos. Todas las madres en el mundo tienen ese don, esa gracia de recibir esa bendición, creyentes y no creyentes.
Hoy que celebramos el Día de las Madres este 10 de mayo, a muchos nos queda la tristeza que a veces solamente podemos hacer un pequeño regalo en este día, y también cuando las madres así lo esperan pero no lo condicionan para recibir a los hijos amados, y entregan su cariño y veneración, con esto, no hay ningún regalo por caro que sea que compense la satisfacción mutua que ambos reciben, pues todas las madres desde que sus hijos son pequeños y hasta la mayoría de edad viven cuidando de ellos en forma permanente y hasta que mueran, después vendrán los nietos y posiblemente bisnietos, pero no sé qué tiene la madre que multiplica su amor para darle a cada uno de ellos el cariño que ellos esperan de ellas, este es un don maravilloso y por supuesto que las madres siguen siendo madres con las mismas cualidades de siempre hasta que cumplen su ciclo terminando con su muerte física.
Este día hacemos un modesto pero sentido homenaje, acompañados por autoridades e invitados especiales en los campos de la deportiva Enrique Fernández Martínez a nuestras queridas madres de nuestros niños, a las mamás que juegan softbol y por supuesto a todas las madres que nos acompañan.
Tenemos muchos años haciéndolo y este año no será la excepción, porque podemos expresar con todo el cariño, porque el objetivo de nuestra Liga que es gratuita incluye pequeñitos desde 5 años en la escuelita, infantiles y jóvenes hasta 16 y damas que juegan softbol; les entregamos lo mejor de nosotros porque hay un grupo importante de voluntarios que hacen posible este gran esfuerzo, porque una Liga significa unidad y no es propiedad de uno sólo, es la participación de muchos y en todo el año brindamos nuestro cariño, nuestro respeto y admiración, y a los papas, que también se sacrifican para llevar a los niños de comunidades marginadas y comunidades rurales, que gran valor tiene todo esto porque es cada domingo y nos llenamos con ver la cara de los niños y jóvenes cuando juegan, reciben un elogio, un aplauso y vemos su cara de agradecimiento y sus ojos de emoción, nos sentimos todos los que colaboramos en esta Liga plenamente satisfechos, bien correspondidos y nos invitan a seguir adelante.
También he de hacer un elogio a todas las mujeres que integran nuestras Liga porque son cumplidas en todo lo que se comprometen y hacen su mejor esfuerzo para divertirse junto con sus hijos y su familia en estos bellos deportes del Béisbol y Softbol.
Benditas madres mexicanas y grandes niños de los que México espera que construyan un México mejor que el que tenemos, porque están siguiendo el Lema de nuestra Liga: “Hagamos de los niños y jóvenes, a través del béisbol, Hombres y Mujeres de bien”.
Queremos que todos los mexicanos al unísono nos integremos en un frente común para respetar a las mujeres, se acaben los feminicidios, que las jovencitas no sean sujetas a violencias por parte de muchos hombres que abusan de ellas y sobre todo que se siga integrando la equidad de género, porque en las mujeres encontramos la solución para conducir con éxito muchos problemas sociales que aquejan a nuestro país.
Una lágrima sincera para quienes no tenemos la suerte de tener nuestras madres con nosotros, pero ellas están vigilándonos y ayudándonos desde donde el Ser Supremo las tiene como premio a los afanes por cumplir como madres en esta tierra y los que han perdido por alguna situación terrible a un niño, sigan pensando que el mensaje que él puede darnos desde el lugar en el que se encuentra por la misma razón es de unidad, cariño y recuerdo eterno para integrar más nuestra familia y servir a México, como él hubiera podido hacerlo.
Benditas mujeres mexicanas, benditas las que son madres y las que lo van a ser y especialmente las leonesas, y esos niños que están siendo educados por ellas, por sus padres y por la misma sociedad, que encuentren en sus afanes infantiles y juveniles la solución para integrarse plenamente a la sociedad que los debe de recibir amorosos y brindarles oportunidades de educación y de trabajo en el futuro próximo.
Finalmente que el 10 de mayo se extienda el resto del año, que mientras tenemos vida podamos demostrar los mismos sentimientos que aquí expresamos.




