La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó violaciones graves a los Derechos Humanos y uso excesivo de la fuerza por parte de elementos de la Guardia Nacional en el caso de Ángel y sus 3 compañeros estudiantes, víctimas de disparos de la Guardia Nacional en el municipio de Irapuato. En este caso, Ángel perdió la vida y fue motivo de toda una movilización estudiantil por parte de la comunidad de la Universidad de Guanajuato, a la cual pertenecía como alumno de Agronomía.
La recomendación con el folio 80VG/2022 está dirigida a la titular de la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana a nivel nacional, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, en la cual determinan que, además de la responsabilidad individual de los elementos de la Guardia Nacional, también hay responsabilidades institucionales, pues este actuar de los elementos es por falta de preparación en cuanto a los protocolos de uso de fuerza y armas de fuego y de rendición de cuentas, lo cual depende de la institución a la que pertenecen.
La Comisión también determinó que los elementos de la Guardia Nacional no actuaron de acuerdo a los principios contenidos en la Ley Nacional sobre el uso de la fuerza, ni la ley general del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley de la Guardia Nacional y acorde a lo establecido en los principios comunes y esenciales que rigen el uso legítimo de la fuerza y las armas de fuego.
La CNDH recomendó a la Guardia Nacional inscribir en el Registro Nacional de Víctimas las cuatro personas cuyos derechos se violentaron así como a las 7 víctimas indirectas.
Proceder a la inmediata reparación integral del daño que incluya la medida de compensación además de otorgarles atención médica integral, psicológica, tanatológica y de rehabilitación.
También se recomendó gestionar un mecanismo para garantizar que las tres personas agraviadas puedan continuar y concluir sus estudios de nivel superior.
8 MESES DESPUÉS
Esta recomendación de la CNDH se emitió apenas ayer 26 de diciembre, un día antes de que se cumplieran los 8 meses del hecho aquel 27 de abril fatídico en el que Ángel y sus compañeros fueron atacados por la Guardia Nacional.
El 27 de abril de 2022 fue iniciada una investigación de oficio en la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato, que más tarde fue remitida a la CNDH por violaciones a los Derechos Humanos de cuatro jóvenes, quienes se encontraban conviviendo en un terreno cercano a la Universidad de Guanajuato en la que estudian.
Al momento de retirarse en sus vehículos, arribaron, de manera intempestiva elementos de la Guardia Nacional, quienes descendieron y comenzaron a disparar en su contra. Una de las víctimas recibió un disparo en la cabeza y falleció al momento, otra fue herida en el hombro derecho.




