Dr. Javier Leuchter I.

Mundo Alterno
El reloj marcaba las 5:30 am. Despertó lentamente sin notar nada extraño, poco a poco se fue levantando. Estiró los brazos e inspiró profundamente. De golpe aventó las sabanas y la cobija. Se sentó en la cama. Como todos los días, la rutina era parte de su vida diaria. Colocó sus lentes e inmediatamente revisó el teléfono inteligente. Pasó a las noticias y quedó sorprendido.
“Hillary Clinton presenta su nuevo gabinete”
“Mañana inaugura México el tren rápido Norte-Sur”
“El peso mas fuerte que nunca. Por tercera vez en este año recupera terreno frente al Euro (€).”
“ Industrias XQm (empresa 100% mexicana) lanza la nueva versión del auto sin combustible biológico”
-¡No puede ser esto, pensó!
Inmediatamente intentó encender el televisor pero no encontró por ningún lado el control remoto.
En voz alta dijo: ¿y ahora como enciendo el televisor?
Una voz femenina suave dijo: Buenos días hoy es lunes 12 de diciembre. Televisor encendido. Preparando café. Llamada pendiente de…
¿Qué demonios es esto?
¿Sigo dormido?
-Ahhhh, esto no es posible.
Sí, sí es posible.
Esto es una realidad alterna.
El potencial creativo que tenemos los seres humanos es impresionante. Nuestra realidad podría ser muy diferente y de acuerdo con la hipótesis física de los “universos paralelos”, propuesta por Hugh Everett y el premio Nobel en Física Richard Feynman (en relación a las teorías cuánticas).
La realidad es que no estamos interesados en el cambio. Día tras día nos proponemos que desde mañana algo va a cambiar. Sabemos que es lo mejor para nosotros. Sin embargo cuando llega el momento de pasar a la acción, lo posponemos y así sucesivamente.
-¿Porqué nos pasa esto?
-¿Porqué es tan difícil cambiar?
La mayoría de veces es debido a que la razón no es suficientemente poderosa o no tiene el valor suficiente como para compensar el esfuerzo que se requiere para cambiar. Esto ocurre cuando la razón por la que queremos hacer el cambio viene externamente: es decir, porque esta de moda o porque todo el mundo lo hace.
Otro factor importante son las creencias limitadoras, pues dentro de nosotros creemos que no lo vamos a conseguir. Consideramos que si fallamos y no lo hacemos a la primera es algo terrible. No tomamos en cuenta que todo esto es aprendizaje que nos lleva a ser mejores.
Aunado a lo anterior, pensamos que para crear un cambio algo o alguien tiene que cambiar. Queremos cambiar las circunstancias que se escapan a nuestro control, (personas) lo que genera frustración.
Mary Engelbreit citó: “si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes cambiarlo, substituye la forma en la que piensas sobre ello”
Debemos buscar alternativas para poder modificar la situación, ya sea en la forma de interpretación, o identificando otros punto de vista a la misma, etc.
El cambio no lo podemos hacer solos.
Queremos obtener el mérito personal, engrandecer nuestro ego. Desde esta perspectiva pedir ayuda o apoyo resta valor a lo que queremos lograr, por ello decidimos ir solos.
Así que nos centramos en la dificultad. En lo difícil que es cambiar, en todo el esfuerzo que debemos de realizar y la energía, nuestra energía que gastamos en estos pensamientos llevándonos a perder la iniciativa.
Ante esto es necesario utilizar la motivación, la imaginación y enfocarse en los beneficios que llevara este cambio.
Esta época tiene grandes retos. En nuestro país la instituciones gubernamentales han caído en el descrédito provocadas por las personas que las integran, lo mismo sucede con los partidos políticos y ellos mismo están divididos. En lo global una amenaza llamada Trump, nos quita el sueño.
Somos nosotros, lo que hemos creado el caos y desorden.
Los que constituimos y formamos parte de la sociedad. Hombres y mujeres que han olvidado que existen principios básicos. Reglas que hemos pasado por alto para el beneficio particular, para el ego.
Es nuestra responsabilidad hacer el cambio desde dentro, en el seno familiar con el ejemplo.
Sabemos que que hay que hacer, pero nos negamos a cambiar. Nos cuesta trabajo ser generosos, compartidos, menos egoístas, menos rencorosos.
Aunque no tenemos acceso aun universo paralelo, seguramente, existe y ahí las cosas son diferentes.
Hagamos el cambio, transformemos la realidad. Dejemos el miedo a un lado.
El temor a los demás, a un presidente electo, a la corrupción, a nosotros.
¡Hasta la próxima!
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