Por: Dr. Javier Leuchter I.

Ya se siente el ambiente diferente.

A mi siempre me ha gustado ésta época del año.

Se y estoy consciente, que no es mas que una época creada por el comercio.

Hoy por hoy con una gran carga de presagios -no muy buenos para nuestra economía-.

El 2017 pinta difícil de acuerdo con tantas y tantas noticias negativas: incremento a la gasolina, a las tasas de interés, a los prestamos, a la inflación, a los salarios de los legisladores, las posibles agresiones de Trump, etc., etc.,etc.

En esta época todo debería ser alegría, tener los mejores pronósticos, las mejores noticias. Un país con menos analfabetas, pobreza y corrupción.

Sabemos que no es fácil. Seguramente hay grandes oportunidades que cada uno de nosotros podemos aprovechar,-desde el mas indigente hasta el que tiene los recursos económicos- en vez de escuchar al “ Ebenezer Scrooge” (Charles Dickens) de los noticiarios y las actitudes agresivas que pretende el vecino país del norte.

 Hace poco en un articulo hice referencia  a que la mayoría de nuestros pensamientos son negativos, derrotistas, hacia el futuro y nunca disfrutamos el presente.

¡Sí hoy!……. el momento presente.

Aunque la Navidad es  época de regalos, de celebraciones y reuniones familiares, lo cierto es que deberemos disfrutar esta temporada en familia y tratar de mejorar las relaciones personales. Tan solo es querer enmendar, por mas complicado y difícil que  sea. La solución esta en una actitud adecuada y una disculpa sincera. Siempre guardamos rencor y hacemos de un problema leve una verdadera crisis mundial. Se necesitan dos para crear un conflicto de proporciones insospechadas, los mismos dos pueden deshacer el conflicto de una manera tan fácil.

Tan solo es querer….¡en fin!

La Navidad inició sin ser planeada por mentes extraordinarias.

Surgió con el tiempo. Su origen responde en realidad a factores históricos que involucran al poderoso Imperio Romano, a ritos paganos que poco tienen que ver con el hecho que conmemoran: el nacimiento del niño Jesús.

La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el saturnal romano, celebrado el 19 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura. Se festejaban durante siete días, bulliciosas diversiones y banquetes.

Al mismo tiempo, se celebraba en el Norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el sol brillara con más fuerza.

Una vez incorporados estos elementos la Iglesia añadió, en la Edad Media, el nacimiento y los villancicos a sus costumbres.

-La Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX.

El árbol de navidad, originario de zonas germanas, se extendió por otras áreas de Europa y las tarjetas de navidad no empezaron a utilizarse sino hasta la década de 1870, aunque la primera de ellas se imprimió en Londres en 1846.

La familiar imagen de Santa Claus (rojo), con el trineo, los renos y las bolsas con juguetes, es una invención estadounidense de estos años (promocionado por la empresa de refrescos Coca-Cola), aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja y proceda en parte de San Nicolás de Bari y una jovial figura medieval, «el espíritu de Navidad».

La “Natividad” no se celebra en todo el mundo, aunque  es una fiesta popular, fue la iglesia católica, en el Siglo V,   que la estableció  en el mismo día de la antigua festividad romana en honor del nacimiento del sol, pues no se conocía la fecha exacta del nacimiento de Cristo.

Con todo ello paulatinamente se formó un sistema comercial alrededor de esta tradición que ha llegado hasta nuestros tiempos. Un periodo emotivo y sentimental, alternado con claroscuros que involucran diversas reacciones en las personas, dependiendo de su origen, situación geográfica, cultura y religión.

Lo que es cierto mis  mis estimados lectores, si ustedes celebran o no este mes, en vez de pronosticar un nuevo año lleno de dificultades, dudas, conflictos, enojos engaños, decepciones y promesas (que esta por verse si cumplimos), mejor empecemos hoy a planear con entusiasmo y creatividad para que, como todos los años, esos problemas tengan una solución a través de una perspectiva adecuada. Regalemos cariño, comprensión a través de escuchar de poner atención. El apoyo puede ser de muchas formas, algunas veces resulta que lo económico no es lo mas importante.

-Busquemos el qué y cómo para resolver  el cuándo.

Así que a todos mis buenos amigos lectores les deseo lo mejor y que pasen una muy, pero muy ¡Feliz Navidad!

¡Hasta la próxima!

PD: En esta Navidad es urgente que el Gobierno deje la grilla política. Los tres poderes de la Republica se pongan las pilas  hagan el trabajo que requiere México para evitar un colapso, pues tienen una visión miope. Ya tiró la toalla Agustín Carstens …. ¿qué sabrá?

Comentarios: [email protected]

ESCRIBE UN COMENTARIO