Hoy Lizbeth Orozco Álvarez, ya no asiste a la oficina que atendía como directora de Administración y Finanzas del Instituto Cultural de León, luego que se le acusara de un presunto desfalco de dinero.
El lunes fue notificada por el director de esta paramunicipal, Mario Méndez, la destitución de su cargo.
Sin embargo, en entrevista para El Heraldo, Lizbeth precisó que fue tras una denuncia que ella interpuso por acoso laboral que se tomaron estas represalias en su contra.
“Sí estoy enterado que este presidente es muy conflictivo”, así describió a Mario Méndez, el primer síndico Arturo Sánchez Castellanos, al cuestionarle sobre el tema del despido de la Directora de Finanzas.
Calificó de inaceptable que la decisión se haya tomado luego de haber presentado una denuncia por acoso laboral.
Precisó que ya está en Contraloría y agregó que tiene el conocimiento de otra denuncia que proviene de esta misma paramunicipal.
“Sí hay una denuncia por un desvío, el director lo que tiene que hacer es turnarlo a Contraloría y que se investigue, pero él no tiene facultades o no puede resolver la problemática despidiéndola si todavía no hay un dictamen de la Contraloría”, precisó Sánchez Castellanos.
En una reunión el lunes le hicieron saber a Lizbeth que la decisión de su despido se debía a una “reingeniería en el área”, por lo que ya no formaba parte del ICL.
Agregó que se le acusa de un desfalco de dinero, sin embargo no existe un documento emitido por una autoridad que compruebe dicho señalamiento.
Tras varios malos tratos, que van desde el relego de atribuciones que les correspondían, Lizbeth llegó a pedir apoyo de Gabriel Pérez Navarro, quien en ese momento fungía como presidente del Consejo y que a partir de septiembre de este año renunció al cargo.
“Yo no tengo conocimiento de ningún correo del Consejo, a mi no me mandan nada de eso, eso lo manejan directamente interno de Dirección General, a lo cual si te están involucrando pues ¿Dónde está el derecho de réplica o el derecho a defenderte?”, señaló.
“Yo creo que después de once años de trabajar ahí no sé hacer nada, ¿te imaginas? Entonces si no es una represalia ¿Qué es? Me cansó, fui a Derechos Humanos, presenté la queja, les expuse todo, les presenté pruebas con oficios, con audios, con correos, con WhatsApp. El caso esta sustentado, yo no me invento nada”.
Desde abril la tensión laboral se hizo notar más.
Lizbeth relató al El Heraldo que la denuncia ante Derechos Humanos la presentó el 22 de agosto y le notificaron a Mario Méndez el 2 de septiembre.
Esta denuncia también va contra la contralora interna del ICL, Estefanía Azoñoz.
También pidió asesoría al Instituto Municipal de la Mujer y ayer tuvo una reunión con la presidenta municipal Alejandra Gutiérrez Campos.
La Alcaldesa reiteró que el tema lo tiene la Contraloría para que se atienda y llegue a las últimas consecuencias.
“En este momento esta en investigación” precisó Gutiérrez Campos.




