Las obras en las calles de León parecen no tener fin. Uno de los lugares más transitados -y trabajados por las obras- es el bulevar Mariano Escobedo, ubicado entre varios comercios y zonas residenciales, donde las obras, aunque necesarias, son molestas.
Desde hace meses, las obras continúan en zonas como el López Mateos, la Avenida Miguel Alemán y el Mariano Escobedo. En este último bulevar han avanzado paulatinamente, y en casi todos los tramos, ha habido protestas, quejas y reclamos. Por lo general, las opiniones se dividen entre que las obras son necesarias para mejorar la urbanidad leonesa y que el ruido y el tráfico empeoran notablemente.
Por lo general, las obras concluyen entre las seis y las siete de la noche, lo que suele organizar molestias entre los vecinos, quienes a esa hora se disponen a descansar.
Sandra Alderete, por ejemplo, explica que comprende la necesidad de las remodelaciones y las obras, pero agradecería que estas fueran mucho más rápido, porque entrar y salir de su hogar llega a ser un problema, sobre todo cuando los niños salen de la escuela o cuando la gente va a su trabajo.
La señora Celia Guerrero, vecinoa de la zona de León Moderno, se muestra empática al respecto: “Por suerte van rápido. Es entendible su trabajo, aunque en ocasiones trabajan durante la noche”.
Los comercios, por su parte, también se han visto afectados. Así lo señala José Luis Zazueta el director operativo de “Las fabulosas papas” quien advierte que, efectivamente, las obras concluyen alrededor de las seis o siete de la tarde, y mientras se llevaron a cabo hubo clientes que optaron por ir a la sucursal rumbo a Paseo del Moral. Por otro lado, la constante acumulación de polvo es un problema serio para los negocios de alimentos que cuentan con terraza, pues las partículas generadas por las obras pueden afectar los platillos.




