Con una gran respuesta de parte de la población adulta de entre 50 y 59 años edad se llevó a cabo la jornada de vacunación contra el Covid- 19, en este grupo de la población, donde miles de ellos acudieron a las 9 sedes que se instalaron en diversas zonas de la ciudad.
Desde temprana hora, hombres y mujeres con una edad de 50 a los 59 años hicieron fila en los sitios que fueron abiertos y que se ubicaron en: el Hospital General de Guanajuato, la Secretaría del Bienestar, el auditorio municipal Yerbabuena, la escuela primaria “Luis González Obregón, la División de Ingenierías de la Universidad de Guanajuato (UG).
Así como en el Centro de Iniciación Deportiva de la ex Estación, el Macro Centro Deportivo Valenciana, la Unidad Deportiva “Arnulfo Vázquez Nieto” y la Clínica Hospital ISSSTE.
Hasta estos lugares llegaron los miles de adultos que pacientemente esperaron su turno para recibir la vacuna en su primera dosis de la farmacéutica Pfizer, la cual requiere de una segunda aplicación en un tiempo no mayor a los 28 días.
Lo mismo lo hicieron quienes residen en zonas rurales, que quienes viven en los callejones, barrios y colonias de Guanajuato, que poco a poco ha entrado en esta fase de inmunización, lo cual ha ayudado a disminuir el número de contagios y decesos.
Pese a ser una gran cantidad que se llegó a contar por miles en cada una de las sedes, los adultos guardaron el debido orden y las largas filas poco a poco comenzaron a disminuir en cantidad de personas.
En esta ocasión, los organizadores de los sitios de vacunación dieron preferencia a personas con padecimientos de tipo crónico degenerativo y algunos mayores de 60 años que en su momento no pudieron recibir la vacuna.
También hubo atención prioritaria para las mujeres mayores de 18 años y con un embarazo superior a las 9 semanas de gestación que se acercaron a los puestos, aunque el registro oficial para ellas abrió apenas ayer.
Las personas permanecían a las afueras de los centros de vacunación, pese a la amenaza de lluvia y una humedad que incomodaba, pero todos estaban dispuestos a pasar por lo que fuera con tal de recibir el antígeno.
En el interior de los lugares donde se aplicaron las vacunas, personal de servicios de salud, como médicos, enfermeras y elementos de la Guardia Nacional (GN) colaboraban con las personas para que hubiera fluidez y atendían a grupos de 30 personas o más, en cada turno.
También se detectaron los casos de personas que sin ser originarias de Guanajuato intentaban ser vacunadas, como fue el caso de una señora originaria de León que exigía ser vacunada a la fuerza, por lo que personal de la GN la tuvo que retirar del lugar, no sin antes recibir insultos y demás malos tratos de parte de la mujer.



