La constante y generalizada alza de precios de los productos básicos para elaborar alimentos ha comenzado a afectar las finanzas de restaurantes y demás negocios del sector alimentos, que buscan alternativas para enfrentar la inflación.
La presidenta de la Cámara Nacional de Industria Restaurantera (Canirac), Olga Padilla Villalpando señaló que el alza en los diversos productos para preparar y elaborar los alimentos que ofrecen a sus clientes no se detiene y se mantiene en constante aumento.
Además, otros insumos como el gas y el combustible para transportar los diversos artículos y productos también se mantienen aumentando sus precios y por ahora analizan un incremento en el costo de platillos y otros servicios.
Explicó que, en la ciudad, los poco más de 180 negocios y establecimientos dedicados a la venta de alimentos preparados enfrentan esta situación, la cual se ha tornado más complicada en lo que va del presente año.
Lo anterior, pese a que en lo que va de este 2022 y los últimos meses de 2021, el sector servicios y en especial los alimentos presentan aforos cercanos al 100 por ciento, lo que les ha permitido mejorar su situación.
Sin embargo, consideró que debido a que los productos y mercancías no terminan de aumentar su valor, los propietarios y administradores tendrán que recurrir a aplicar medidas preventivas y de austeridad.
Una de las alternativas que se revisan, además de un paulatino aumento en los precios y costos es revisar la cantidad de personal y sus ingresos, pero los restaurantes mantendrán sus puertas abiertas.
Recordó que actualmente, la Canirac se conforma por unos 55 establecimientos que dan empleo a cientos de personas, los cuales también se han mantenido estables, pese al crecimiento de la inflación.
La lideresa de los restauranteros guanajuatenses apuntó que el sector no enfrentaba un problema serio de inflación desde hace algunas décadas y ahora tendrán que recurrir a medidas internas para evitar verse afectados.
Precisó que por ahora no hay riesgos de cierre de negocios y pérdida de empleos, pero lo mejor es tomar previsiones para evitar efectos negativos, que luego afecten a los negocios y finalmente a sus clientes.




