
Mientras que cientos de países han tomado medidas para frenar el peligroso contagio del coronavirus, México sigue mirando para otro lado, quedando como el hazmerreír a nivel mundial.
Pero lo realmente grave y peligroso es que ha dejado a la sociedad no sólo mal informada, sino en una situación sumamente adversa frente a un riesgo muy delicado de salud pública, al cual no ha querido ni sabido afrontar.
El Gobierno de México ignoró las advertencias en forma irresponsable, y ahora una ola de indignación generalizada de la sociedad mexicana comienza a convertirse en un verdadero tsunami que lleva su indignación al terreno de las denuncias y acciones legales ante instancias nacionales e internacionales.
El silencio, la ausencia, la burla, la inacción y la incapacidad se traducen en graves violaciones de la autoridad al traicionar sus obligaciones, y en violación flagrante a distintas obligaciones emanadas de normas internacionales de las que México es parte, así como de violaciones a la propia Constitución. Este es en sí, el argumento que se esboza en distintas instancias para utilizar la fuerza del derecho en contra del presidente de México y de su administración.
Al igual que ya empezó a suceder dentro del país a través de demandas de amparo y resoluciones judiciales, y también a través de una creciente presión de innumerables reacciones mediáticas de la sociedad civil, ahora son colectivos sociales y ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero los que interponen denuncias contra el presidente López Obrador ante instancias internacionales, argumentando violación de disposiciones de tratados internacionales, por su inacción, y por el sesgado y malicioso manejo de la crisis derivada de la pandemia COVID-19 durante fases críticas en que el gobierno simplemente eludió su responsabilidad.
Las denuncias serán por no garantizar el derecho a la salud pública, lo que se tipificará como una negligencia criminal. Los argumentos se fundamentarán en que la negligencia se traduce en corrupción, de donde se nutren muchas de las acciones de este gobierno.
Los objetivos que buscan esas primeras acciones se basan en que la irresponsabilidad, la ineptitud y en consecuencia, la mediocre actuación de su administración, simplemente no puede tolerarse, y deben tener consecuencias, tanto políticas como legales por los inminentes daños y pérdidas de vidas que esta pandemia amenaza dejar, debido a la irresponsable y tardía acción del gobierno, que se suma a una serie de decisiones y malos manejos políticos y presupuestales que han puesto en jaque al sistema de salud pública.
Las acciones que se están tomando, incluyen denuncias ante la ONU, OMS, Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos, Organización de Estados Americanos, entre otras organizaciones y líderes de la sociedad civil internacional, así como organizaciones no gubernamentales de Derechos Humanos, entre otras.
Pareciera que los mejores argumentos y pruebas irrefutables de dichas faltas quedan suficientemente probadas con las grabaciones de las ruedas de prensa de López Obrador de las últimas semanas, así como en reportes y acciones de las instancias sanitarias del país que han sesgado, minimizado, obstaculizado y mal informado sobre la situación tan delicada que ya de por sí vive el país, víctima de una de sus peores crisis de capacidad operativa y de insumos y recursos para la atención médica, también generada por este gobierno.
Las acciones que este colectivo de mexicanos en el exterior ha decidido tomar, se basan en la motivación de lo que han experimentado en los múltiples países donde viven, donde han visto y sufrido decisiones políticas y sus consecuencias, y los motiva el temer ver en el muy corto plazo, sufrir a una sociedad mexicana mal informada y manipulada, que enfrentará con graves deficiencias y poca capacidad, una situación que empeora aceleradamente ante el silencio y negación cómplice de un aparato gubernamental superado por su propia incapacidad, pero lo más lamentable de todo, ante un líder sin solvencia ética ni moral, con mala fe y con una arrogante ignorancia y prepotencia.

Utilizando el hashtag #Indignados y #Denuncioalpresidente se intensifica el llamado a la sociedad civil, a que siga avanzando con solidaridad y responsabilidad ante esta crisis, y a sumarse a exigir la responsabilidad de las autoridades.
Lo primero es la llamada urgente a atender esta crisis en forma seria, pero de manera paralela, el evidenciar que López Obrador será enjuiciado tanto en instancias internacionales como nacionales. Tendrá que pagar las consecuencias gravísimas de sus actos y omisiones.
Lamentablemente el costo será brutal, y cruel.
El paso necesario es denunciar.
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