
Uno de los temas más mencionados y polémicos en las últimas semanas, ha sido la propuesta del Gobierno Federal de un impuesto de un 8% a videojuegos violentos. Al respecto, especialistas en salud mental y temas de prevención entrevistados por este medio ofrecen su análisis.
En síntesis, la censura, el impuesto y la prohibición, no son las respuestas.
La doctora en Neuropediatría Guadalupe Vargas, ponente de AFAPE señala que se ha comprobado que quienes les dan un contexto y un sentido negativo es la gente. Por ejemplo, quienes piensan que ‘Call of duty’ es “de matar” no se percatan que, por otro lado, enseña a los jugadores más jóvenes sobre la Guerra Civil Española. De igual forma, la saga de ‘Assasins Creed’ no solamente tiene aspectos negativos, sino elementos para aprender historia de distintos periodos, como lo son el Renacimiento, las Cruzadas, la Inglaterra Victoriana, La guerra de los siete años, el antiguo Egipto, por mencionar algunos.
Explica la especialista:
“Juegos como Minecraft, Fornite, tiene una cuestión viso espacial que nosotros no tenemos por la edad, mientras que lo que lo ven los chicos es abismal. Lo que pueden generar es ansiedad, pues (los niños) siempre querrán jugar más horas. Pero es lo mismo que nos ocurre a los adultos con el celular. Es una distorsión en su tiempo, pero a veces los papás no le dan su espacio y su momento de relajación a los niños, que se tiene que respetar, nosotros permitimos que sea de 30 a 45 minutos, máximo una hora. A nosotros como adultos lo que nos toca es supervisar”.
Por otro lado, señaló que este impuesto no impactaría en los niños, sino, evidentemente, en los padres. Vargas concluye: “todo lo que es prohibido, se termina volviendo más adictivo”.
Por su parte, Moisés Herrera Saldaña, director de prevención del delito del municipio de León, fue claro y enfático al declarar que las políticas restrictivas y sin estudios de fondo terminan siendo inútiles, pues la gente buscará otras opciones, como lo serían los videojuegos piratas. Por tanto, no es una solución concreta.
Asimismo, una preocupación específica que sí se debe de tratar son los juegos en línea, donde habitualmente juegan menores y se conectan adultos haciéndose pasar por niños, con fines de acoso o grooming.”Creo que es desafortunada la medida”, concluye.




