Vivimos en una sociedad de consumo.
Aunque la economía ha caído en varios sectores hasta un 40%. Parece ser que en otros rubros aumenta.
La venta de autos, que sorprendentemente disminuyó en los primeros meses de la pandemia, ha incrementado, tanto en la compra de vehículos nuevos como usados. Antes de la llegada de los nuevos modelos, a los cuales se les sumarán algunos cientos de pesos.
Aparentemente, también los procedimientos quirúrgicos estéticos tuvieron un auge.
Lo anterior motivado por las restricciones ante la posibilidad de contagio o, por la imposibilidad de vacacionar. Los autos formaron una aparente medida de “protección” y la cirugía estética como una respuesta a mantenerse aislados, como excusa a tener una convalecencia fuera de la vista de los demás.
La verdad ninguna de las dos justificadas, menos con fines de ahorro.
Eso podría ser una explicación o solo coincidencias.
No hemos tenido una visión a largo plazo. La economía se colapsa. Sin percatarnos que nos hundimos entre arenas movedizas, distraídos por una serie de situaciones que preferimos evitar para no ver la realidad.
Obvio es decir que, el movimiento, por intentar escapar en forma brusca, más nos afectará.
Solos es imposible salir de ese terreno
Necesitamos ayuda de los demás. Formar una cadena que sume las fuerzas para salir.
Un obstáculo impide que un mexicano ayude a otro semejante.
-La necedad.
No es un accidente, es el resultado de vivir como necio, creer como necio en metas que llevarán a un final inexorable, ineludible e inevitable.
La necedad es saber que algo es incorrecto y aún así hacerlo. O saber que algo es correcto y no hacerlo.
Es insistir en los propios errores y aferrarse a ideas y posturas equivocadas, lo que demuestra poco o nulo conocimiento, por no decir inteligencia.
Estamos bajo la política y psicología para definir una estrategia orientada a mantener bajo control un territorio, población o nación, mediante la fragmentación de las distintas facciones o grupos existentes. De esta manera no pueden reunirse o sumar fuerzas para alcanzar un objetivo común.
Este método permite a un poder central, que puede ser un Gobierno despótico, compuesto por un número relativamente pequeño, gobernar y dominar a una población mucho más numerosa, y de una forma relativamente simple.
La frase de divide y vencerás, atribuida al dictador y emperador romano Julio Cesar y a el emperador corso Napoleón Bonaparte, sirvieron como base a sus planes para lograr una dictadura e imperios, uno largo dividido y otro efímero.
No con tal grandeza, ni siquiera conocimiento, tenemos a un caudillo que quiere, más que transformar, destruir este país, a pesar que en su discurso mañanero diga lo contrario y se contradiga.
¡No comprendo el motivo, ni a sus seguidores!
Nuestra sociedad vive en incertidumbre.
Claramente dividida y muy fragmentada. Cada cabeza piensa diferente. Eso es cierto. Sin embargo, la gran mayoría de los mexicanos que viven el analfabetismo y la pobreza han sido manipulados por tanto tiempo y en forma tal, que es improbable hacer un cambio radical.
La sociedad restante, también.
Dividida, no consigue, por su necedad, que implica gran resistencia, a participar o cambiar sus puntos de vista. Todo ello genera un ambiente caótico y sin una visión de futuro.
Algunos gobernantes estatales intentan unirse. Los representantes de los partidos con acciones poco efectivas y divididas.
Carecemos de liderazgo empático, inteligente y por el bien de México.
Pertenecemos a una república federal, con estados semiautónomos, cada uno con su propio gobierno, diferentes ideas, diferentes formas de ver sus intereses. Hoy, las restricciones económicas impuestas por el centro, han promovido desacuerdos importantes en la capacidad regulatoria económica, la provisión de servicios, la seguridad, las políticas internas y externas. Los canales de influencia formal (senadores, diputados, poder judicial) han resultado inefectivos o lentos para realizar acuerdos entre las entidades de los gobiernos estatales.
El análisis económico, vital para mantener un equilibrio nacional, de forma transparente y equitativa, ha provocado enfrentamientos de ideas y conceptos con el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal que controla el 80% de los ingresos fiscales totales generados en el país.
En estos momentos de pandemia y la incertidumbre que marca la época, las acciones gubernamentales no facilitan la estabilidad. La publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) sobre un informe técnico y extenso de 335 fideicomisos públicos que albergan 855 mil millones de pesos, de fines distintos, razón de ser, con una historia propia. Están a punto de desaparecer. Han utilizado un machete para destruirlos y no un instrumento más fino o preciso.
La situación económica mexicana está sufriendo un problema grave de salud. Requerimos de tratamiento médico, que bien podría tener una intervención quirúrgica. No podemos ejecutar ningún procedimiento sin tomar en cuenta los derechos e intereses de terceros en juego.
Esos intereses de terceros, somos todos los mexicanos, que no estamos ni queremos estar informados. Con la excusa de la corrupción, hacen y deshacen convenios, aeropuertos, estadísticas y economías.
La necedad sigue su curso, aunque el hombre más necio puede llegar a fingirse erudito por un día….o dos años (Oliver Goldsmith)
¡Hasta la próxima!



