
La falta de recursos económicos suficientes para poder adquirir unidades de motor para la recolección de basura ha impedido que el servicio se normalice en colonias populares y poblaciones rurales de la zona sur de la ciudad.
En esas demarcaciones, sus habitantes tienen que esperar hasta una semana o más para que el camión recolector pase y se lleve sus bolsas y bultos, que se acumulan en las calles.
Los camiones deben de pasar entre dos o tres veces a la semana, según indicaron los mismos vecinos, pero hay semanas que solo pasa una vez o en ocasiones, ninguna y la gente debe guardar sus desechos en sus casas.
“Se nos pudo bien difícil desde que quitaron los contenedores porque ahora ya no hay a donde llevar la basura, si no pasa el camión y el camión solo pasa una dos veces, cada quince días”, dijo un ama de casa que esperaba la llegada de la unidad de recolección.
La situación más complicada la enfrentan vecinos de Lomas de Padre, Lomas de Santa Fe, Avenida San Francisco, Balcones de Santa fe, Campanario, Mártires 22 de abril, Villa Santa fe, Villas de Guanajuato, Valle de San José, las Trojes, entre otras.
Por su parte, la presidenta municipal, Samantha Smith, pidió a los habitantes de esas localidades tener un poco de paciencia y esperar a que pueden comprar nuevas unidades.
“No tenemos las unidades suficientes para brindar el servicio de recolección de basura y por ahora tampoco tenemos los recursos, pero vamos a buscar la forma de atender a la gente”, dijo.
Otro problema que enfrentan las autoridades es que no se cuenta con la cantidad de personal suficiente para atender la demanda del servicio, porque no todas personas quieren trabajar como recolectores.
La alcaldesa llamó a las personas a tener un poco de paciencia y colaborar con no dejar la basura afuera de su casa y así evitar que la fauna nociva la desperdigue y se pueda generar un foco de infección.
Señaló que la Dirección de Servicios Públicos Municipales tiene actualmente solo una docena de unidades para poder recoger las cerca 80 toneladas de basura, que a diario se generan en la zona centro y el sur de la ciudad.



