La historia de nombres como el romitense Tony Pompa o el purisimense Francisco Vázquez marcan un parteaguas en Guanajuato, pues ambos fueron soldados que participaron en eventos históricos decisivos, como la Segunda Guerra Mundial o la Guerra de Corea.
Lo cierto es que, aunque parezca lejano, la ciudad de León y el estado sintieron las secuelas de la Segunda Guerra Mundial.
La forma en cómo impactaron aquellos años en León y Guanajuato se puede rastrear en documentos y libros del Archivo Histórico Municipal, particularmente, cómo eran los años cuarenta. Información al respecto está en el texto ‘Los Mártires de la Democracia (2 de enero de 1946)’, del autor Héctor Hesiquio Rodríguez Martínez, que aunque se basa en la famosa tragedia leonesa, aborda aquellos años de preguerra y posguerra.
México transitaba de una sociedad mayoritariamente rural/agrícola a una en vías de industrialización bajo la presidencia del Gral. Manuel Ávila Camacho. La Segunda Guerra Mundial generó inflación, aumento en el costo de la vida y desabasto o carestía de insumos.
Tal como señala el libro antes citado, y como es de conocimiento público, México declaró el Estado de Guerra contra las potencias del Eje en mayo de 1942 tras el hundimiento de los buques Potrero del Llano y Faja de Oro, enviando posteriormente al Escuadrón 201 al frente del Pacífico en 1944.
La fabricación de calzado y la curtiduría eran los pilares económicos de la ciudad (produciendo decenas de miles de pares diarios en fábricas y talleres familiares).
Durante la década enfrentaron graves crisis por la falta de insumos como sal, cueros crudos y suelas, exacerbadas por la exportación de ganado hacia EE. UU… cuando Estados Unidos entra en la guerra, comenzó la crisis económica que la historia ha registrado en libros y documentales, y la mano de obra empezó a escasear.




