
Fernando Padilla Padilla, presidente de la Asociación de la Proveeduría Industrial de México, Apimex, compartió que el conflicto bélico en Oriente Medio y otras cuestiones globales impactan de manera importante a la situación económica que estamos viviendo, y calificó de grave el cierre del Estrecho de Ormuz por donde pasa, aseguró, por lo menos el 25% no solo del petróleo, sino de la energía que mueve al mundo industrial.
“Está muy grave la situación porque ya hay mucha escasez, ya hay muchos proveedores que incluso dicen no tener producto, sin embargo, creemos que puede ser una situación especulativa por una parte y por otra, también de volatilidad lo que implica tener que ser muy cautos”, argumentó.
Dijo que muchos proveedores que importan algunas materias primas que no existen en México, a su vez reciben por parte de sus proveedores en el extranjero respuestas como «No te puedo cotizar».
Describió un panorama de incertidumbre ya que nadie sabe qué va a pasar “de hoy a mañana pueden cambiar mucho las cosas. Ya hay escasez en las materias primas básicas como aquellas derivadas de la petroquímica básica.
“La escasez se presenta ya en solventes, por ejemplo, que se usan mucho para la producción de plásticos, de la materia prima de los plásticos, de poliuretanos, de hules, etcétera.
Incluso en toda esa toda esa gama de productos, que es la base de la proveeduría para la inyección de suelas, para el acabado de las pieles, para el la fabricación de adhesivos, está generando una incertidumbre importante que, así como nos dicen los proveedores también nosotros no tenemos la certeza de qué va a pasar pero sí es una situación que tenemos que prever”.
Argumentó que por lo pronto ya se aplicó un incremento a los solventes de entre un 20 y un 25% a lo que se le deberá sumar el aumento a los combustibles, de darse el caso.
Aún así, dijo que se tiene confianza de que existan todavía ciertas reservas petroleras y sobre todo, que en los próximos meses se solucione el conflicto lo que podría matizar o suavizar el incremento. Adelantó que de no resolverse, en los próximos meses, en máximo tres se verían ya los problemas. “No tanto de precio como de escasez”.
Pidió empatía a los integrantes de la cadena de valor que forma su sector, desde el consumidor hasta el distribuidor, el comercializador, el fabricante.
“Todos tenemos que ser empáticos con esta situación que es ajena a los alcances que podamos tener en la industria proveedora”, reconoció.



