De acuerdo con el reporte presentado por la organización Semáforo Delictivo, se cometieron 28 mil 816 homicidios el año pasado, un incremento de 15% respecto al año anterior.
Se trata de más de 33 mil víctimas o el equivalente a 90 muertes por día. El peor de los últimos 20 años.
En el año, 24 estados reportaron incrementos de homicidio. Los estados con mayor incremento son: Guanajuato (141%), Quintana Roo (113%), Jalisco (47%), Baja California (35%) y Nayarit con (32%).
Los estados con mayor reducción de homicidios son: BCS (-73%), Sinaloa (-23%), Veracruz (-20%), Durango (-17%) y Colima (-12%).
Los estados con mayores tasas de homicidio por cada 100 mil habitantes son: Colima (82), Baja California (78), Guerrero (62), Chihuahua (48) y Guanajuato (44).
Los estados con menores tasas son: Yucatán (2.2), Aguascalientes (5.7), Hidalgo (6.9), Campeche (7.4) y Coahuila (7.6). Como referencia, la tasa mundial de homicidios es de 6.2 por cada 100 mil habitantes.
En diciembre se reportó rojo en homicidio con 2 mil 440 casos, ligeramente por encima del mes anterior y muy por encima de la media nacional.
Además de homicidio, en diciembre se reporta en rojo extorsión, narcomenudeo, robo de vehículo, robo a negocio y feminicidio. El resto de los delitos se ubican en amarillo.
REGULAR DROGAS
De acuerdo con el Semáforo Delictivo, se estima que el 80% de estos homicidios son ejecuciones por el control territorial del mercado de drogas.
“Este es principal problema de violencia en México y la única manera de resolver esta tragedia es regulando drogas para quitarles el negocio a las mafias”, aclaró Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo.
“Nos preocupa muchísimo que no se acabe de entender el tema por parte de la nueva administración y ahora además, se insista en la militarización de la Guardia Nacional. La regulación de drogas es la manera correcta de combatir al crimen organizado y la única manera de regresar al ejército a los cuarteles. Creímos que el Presidente y su equipo lo entendían así, pero vemos que han tomado la dirección contraria y ahora se incrementa el riesgo al elevar la militarización a rango constitucional”, continuó Roel.
“Yo pregunto ¿en dónde quedó la propuesta de paz? Se nos vuelve a insistir en un diagnóstico equivocado, como si todo el tema de seguridad fueran las ejecuciones, como si todas las autoridades estatales estuvieran colapsadas, y como si la única solución fuese la fuerza bruta y el choque frontal”, agregó.
“Si México regula drogas, la tasa de homicidios bajaría un 80% y tendríamos una tasa cercana a 5 homicidios por cada 100 mil habitantes, en lugar de 23 como cerró el 2018“, aseguró Roel.




