Simplemente el mejor, la  noche del sábado en el Parque Metropolitano de León, Martin Garrix provocó el desborde eufórico de las miles de personas que se dieron cita  al concierto, un acontecimiento musical como pocos.

Sería un día de mucha afluencia en la segunda noche del  Festival Internacional del Globo, la entrada a las instalaciones del parque fue lenta, una hora y media aproximadamente, el tráfico era lento, muchas personas optaron por bajarse de los autos y caminar, de la zona de “camping” colgaba un letrero que indicaba que había cupo lleno, aquello era un mar de gente.

Había gente de varios estados del país, era evidente que en el número de gente concentrada por todo el parque rebasaba lo que normalmente se suele ver en cada concierto, se habla de más de 60 mil personas, cifra que no se ha dado a conocer.

Si, era complicado pasar entre la multitud, familias enteras estaban sentadas en el piso, la oscuridad los hacía casi invisibles, encontrar un lugar para ver bien el espectáculo era imposible si es que no se había llegado con tiempo.

En la entrada a la zona VIP, frente al escenario, había personas reclamando el por qué no les daban acceso al lugar, decían haber pagado un boleto para estar ahí, otros con pulsera en la muñeca, podían tener accesos rápido, la molestia era evidente; después de varios minutos fue posible ingresar a dicha área, la cual ya estaba llena y no había mucha distancia entre la valla y el escenario.

Garrix, no solo música, todo un espectáculo

El público estaba compuesto de gente de todas las edades, el equipo de seguridad estaba al pendiente de cualquier alerta.

Al salir Martin Garrix al escenario aquello fue un desborde de emociones, la iluminación laser, pirotecnia, pantallas led y sonido, además de la empatía del Dj, se conjugaron para hacer el concierto algo excepcional.

Garrix a diferencia de otros Dj´s, su conexión con el público fue inmediata, no fue necesario hacer mucho uso del micrófono, con sus mezclas y movimientos fue suficiente para mantener el ambiente siempre en alto.

La música era continua, el show ofrecía imágenes espectaculares, aunque la pirotecnia causó algunos inconvenientes, ya que la cercanía a la zona VIP era poca, la caída de algunos residuos era inevitable.

Repertorio para disfrutar el  momento

Las mezclas de Garrix no fueron exclusivas  de sus canciones, también realizó algunos covers de otros Dj´s; “In the name of love”, “Waiting for love” (cover de Avicii), “High of life” “Tremor”, entre otras, armaban el ambiente.

Entre el público había quienes llevaban cartulinas con mensajes para el joven neerlandés que sorprendió por su sencillez y empatía, ya que su sencilla vestimenta, y actitud demostró que son suficientes cuando se tiene talento.

El concierto tuvo  una duración de más de una hora y media, Garrix grabó varias historias desde el escenario para sus seguidores en redes sociales, cada que hacía eso la gente explotaba con un fuerte grito.

Al final, el Dj se despidió de la gente, dijo en idioma inglés que la experiencia había sido increíble, a él se le notaba contento y agradecido con las miles de personas que respondieron muy bien en todo momento.